“Al inicio me sentía halagada. Pensaba: qué lindo, se preocupa por mí, me quiere tanto.”

Así empieza la historia que me contó una amiga, y así empiezan muchas otras. Primero son preguntas que parecen cariño: con quién estás, a qué hora llegás, por qué no contestás. Después vienen los comentarios sobre la ropa, la revisión del celular “por si acaso” y la molestia con las amigas, las salidas y hasta las llamadas a mamá.

Poquito a poco, ella fue cediendo para evitar pleitos. Un día se dio cuenta de que ya no veía a nadie y de que vivía pendiente de no “provocarlo”. Lo que creyó amor se había convertido en una obsesión.

Esta semana, en Miércoles de Nosotras, hablamos de esa línea delgada en la que los celos dejan de ser cariño y se convierten en una bandera roja.

Lo que advierte el INAMU: “¡Alerta! Bandera Roja”

El 2 de setiembre de 2026, el Instituto Nacional de las Mujeres INAMU , lanzó la campaña “¡Alerta! Bandera Roja”. Su objetivo es que reconozcamos señales de violencia que pasan desapercibidas porque las normalizamos o porque llegan disfrazadas de amor, preocupación o protección.

La campaña señala conductas como el control, la vigilancia constante, la revisión del celular, los celos, el aislamiento de familia y amistades, las amenazas y la manipulación emocional. Según la institución, pueden aparecer antes de episodios más graves, incluido el femicidio.

Carolina Delgado Ramírez, presidenta ejecutiva del INAMU, lo resumió así en un artículo publicado por Delfino : “La violencia contra las mujeres no inicia necesariamente con una agresión física”. Muchas veces, explicó, empieza con control, manipulación, amenazas o aislamiento.

¿Por qué al principio se siente bonito?

Porque crecimos escuchando que “si te cela es porque te quiere”. La psicóloga paraguaya Norma Espínola lo desmonta sin rodeos: “Los celos no significan amor, significan necesidad de control”.  Según ella, muchas de estas señales ya se ven desde el noviazgo.

La psicóloga mexicana Ileana Cachón Ceballos, maestra en Intervención en Violencia, explica que culturalmente se ha romantizado el control. A las mujeres se nos enseñó que el amor es sacrificio y entrega sin cuestionar.

Por eso la atención constante se lee como prueba de amor. Mientras la relación es nueva, sentirse “importante” para alguien halaga. El problema es que esa atención no busca cuidarte: busca saber, decidir y limitar.

Banderas rojas que confundimos con cariño

Con base en la campaña del INAMU y en lo que señalan las especialistas, estas son algunas señales para no ignorar:

  • Te pide cuentas todo el tiempo: dónde estás, con quién, a qué hora volvés.
  • Revisa tu celular o te exige contraseñas y ubicación “para estar tranquilo”.
  • Opina sobre tu ropa o tu forma de arreglarte, y lo presenta como preocupación.
  • Le molestan tus amigas y tu familia, hasta que dejás de verlas para evitar pleitos.
  • Te hace sentir culpable de sus celos: “es que vos me provocás”.
  • Sentís miedo de su reacción y cambiás lo que hacés o decís para no “provocarlo”.

El INAMU lo dice claro: si ella anda con miedo de las reacciones de su pareja, si la controlan o la aíslan, es una bandera roja (INAMU). Cachón Ceballos agrega que el cuerpo también avisa: ansiedad, problemas para dormir o irritabilidad constante son señales que merecen atención

Del control a la obsesión: cómo escala

El control rara vez se queda quieto. Primero son preguntas, luego reglas, después aislamiento. Cuando una mujer se queda sin red de apoyo, le cuesta más pedir ayuda y salir.

Mónica Dohmen, coordinadora de la especialización en violencia familiar de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, explica que muchas mujeres interpretan los celos, el control y el aislamiento como demostraciones de amor, cuando en realidad pueden llevar a momentos de violencia.

En Costa Rica, el riesgo es real. Según Alan Cortés, fiscal coordinador de la Fiscalía Adjunta contra la Violencia de Género, entrevistado por el (Semanario Universidad, el país pasó de 26 femicidios en 2022 a 34 en 2023 y 44 en 2024; en 2025 se reportaron 36, con casos aún por clasificar.

La fiscal adjunta Deby Garay recuerda algo clave para quienes viven esta situación: “La culpa debe colocarse en quien tiene la responsabilidad de las agresiones”, y no en la mujer.

¿Qué hacer?

Si te está pasando a vos:

  1. Escuchá lo que sentís. Si vivís con miedo de su reacción, eso ya es una señal.
  2. No te culpes. Sus celos son su responsabilidad, no tuya.
  3. Buscá a alguien de confianza y contale. Romper el aislamiento es el primer paso.
  4. Pedí orientación profesional, aunque todavía no estés segura de querer terminar la relación.

Si le está pasando a una amiga:

  1. Escuchala sin juzgarla ni presionarla.
  2. No la dejes sola, aunque se aleje. El control busca justamente eso.
  3. Recordale que hay ayuda disponible y acompañala si quiere buscarla.

El INAMU pide a familias, amistades y redes de apoyo estar atentas a señales de temor o aislamiento

Dónde pedir ayuda en Costa Rica:

  • Línea 1125 del INAMU: orientación gratuita, confidencial y anónima para mujeres
  • 911: ante una emergencia o si tu vida está en riesgo.

 

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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