Noviembre tiene algo especial: el año todavía no termina, pero el cuerpo ya se siente en diciembre. Cierres de trabajo, fin de clases, compras, reuniones y cuentas pendientes se acumulan justo cuando las energías están más bajas.
No es una impresión: según datos de la CCSS, noviembre es el segundo mes con más incapacidades del año en Costa Rica, con unos 23.000 casos en 2024, casi 700 personas por día fuera de sus trabajos
Mujeres: El agotamiento no es pereza
La OMS describe el burnout como un síndrome causado por estrés crónico mal manejado, marcado por falta de energía, distanciamiento y menor rendimiento (OMS). Y a nosotras nos pega más fuerte: según la Asociación Americana de Psicología, el 44% de las mujeres siente más estrés en las fiestas, frente al 31% de los hombres.
¿Qué le pasa a nuestro cerebro?
El médico español Mario Alonso Puig explica que el estrés se activa cuando la mente percibe una amenaza. Cuando se vuelve crónico, dice, “es como una alarma que nunca deja de sonar”, y vivir con esa alarma encendida día y noche agota.
Las señales suelen ser dormir mal o despertar cansada, estar irritable, costarte concentrarte o sentir que cualquier tarea pequeña te supera. Si te reconocés en varias, tu cuerpo te está pidiendo una pausa.
Priorizar
La psiquiatra española Marian Rojas Estapé lo dice sin rodeos: “No podemos llegar a todo, todos los días”. Por eso invita a aprender a prior

“Llegar a diciembre con energía no depende de hacerlo todo, sino de cuidarte mientras lo hacés”
izar, aceptar que no se puede estar en todo a la vez y elegir con libertad, no desde la culpa, que considera una de las emociones más fuertes en la mujer de hoy.
También propone identificar los pensamientos autocríticos que nos sabotean, cambiarlos por otros más justos y aceptar nuestras limitaciones con la misma naturalidad que nuestras fortalezas.
Llegar a diciembre con energía no depende de hacerlo todo, sino de cuidarte mientras lo hacés.
Buscar ayuda profesional
Si el cansancio no mejora con descanso, si la tristeza o la ansiedad se quedan por semanas, o si sentís que ya no podés sola, buscar ayuda profesional es un acto de amor propio, no de debilidad.
Podés acudir a tu EBAIS o a una persona profesional en psicología; ante una crisis, llamá al 911. Este fin de año, que tu salud mental también esté en la lista de prioridades.