Sara Castellón era estudiante cuando conoció al amor de su vida, en ese entonces su profesor: Juan Diego Castro. Este hombre a quien la televisión nos presenta como un abogado de verbo directo, espíritu combativo y determinante, se convirtió en el esposo de aquella prometedora abogada. La vida les puso a prueba en 2014 subir juntos la cuesta de un diagnóstico sorpresivo con un tratamiento doloroso hasta el extremo: cáncer en la garganta. Padres de Elena, Sara y Juan Diego se convirtieron en una familia aún más unida y comprobaron que el amor es la cura del peor dolor.