La primera vez que me engañes será culpa tuya, la segunda vez, será mia. ¿Será cierto?

De mi abuelo acuñé esta frase “Si uno se viste de piñata, no puede quejarse que lo garroteen”.  Suena fuerte pero  el tema detrás de ella, está asociado a que toda relación debe de tener condiciones para que sea sana. Cuáles condiciones? respeto, compromiso, transparencia, estas no son negociables, son básicas para que el amor sea sano y crezca. Esto rompe con el mito, que amar es dar sin esperar, amar es dar, porque recibo, porque vale la pena, porque la inversión se nos devuelve de forma positiva.
Muchas personas aman, desde el miedo, desde una visión personal, que las lleva a sentirse “dejables” en lugar de “queribles”. Si uno se siente poca cosa, se conforma con lo poco, con las migajas del pseudo amor de una persona que no tiene reparo en usarnos, abusarnos, o lastimarnos. Si una persona se deja amar de esta forma, se está dejando amar sin dignidad. A esas emociones no les podemos llamar amor, porque el amor supone relaciones que no sean tóxicas, que sean para crecer y que sean dignas.
Si vas a dar una segunda oportunidad, es por que la otra persona asume la responsabilidad de lo que hizo, además de que asume un proceso de cambio, que se puede notar en cada acción, gesto y palabra. No basta con pedir perdón, pues el perdón es el comodín de los amores enfermos si no se acompaña de decisiones reales.
Si amar te lastima, no es amor, si aceptas amar, a pesar de todo lo malo que te hace el otro u otra, es momento de hacer un alto, por que hay amores que no son amores, son dependencias.
Dr. Rafael Ramos, piscólogo.
Face Dr.Rafael Ramos

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

Comments are closed.