Por: Rafael Ramos
¿Qué hacer? ¿Cómo entenderlo? ¿Cómo manejarlo?
- Ante el abandono. No se construyó una relación, el parentesco no es biológico, éste es social, se ama porque se construye una relación a lo largo de una vida. Si alguien no está presente, no hace méritos para ser amado, pero tampoco para ser odiado.
- Ante el abandono. No nace la necesidad de estar. Pues el afecto para que se sienta debe ser recíproco, sin reciprocidad afectiva, no se nutre el deseo de ver, sentir, estar cerca de alguien.
- Ante el abandono. No se deben cultivar culpas. Tenemos derecho a decir que no, pues no tenemos por que movernos en el capricho emocional o en las fluctuaciones de la historia de otros, que ahora quieren llevar un titulo de papá, cuando en realidad son progenitores.
- Ante el abandono. El perdón. Pero esto no presupone abrir espacios para una relación, pues esto depende de cuán equilibrada sea la persona que reaparece en nuestra vida, luego de años de silencio y distancia. Usted tiene derecho a no querer relacionarse, pero no se cargue de ira, resentimientos, pues tampoco esto nos aporta.
A continuación en este video, se mencionan más aspectos a tomar en cuenta: