Karla Montero. Cuando el cáncer empieza en el alma.

“A veces uno tiene que hacer todo mal, para después hacer todo bien”, me dice una mujer joven, bella, de cara perfilada y muy blanca, con anteojos oscuros, pañuelo en la cabeza,  sentada en su silla mientras se toma un té.   Converso en una cafetería de San José con ella  y en el desarrollo de la conversación queda claro que su cáncer empezó en el alma y le hizo metástasis en el cuerpo.

Le pregunto en qué punto del cáncer se encuentra. “Tengo cáncer mamario metastásico estadio 4”.  ¿Y cuántos estadíos son? , le vuelvo a preguntar.  “4”, me dice y se toma otro poco de te. “Un día como hoy lo agradezco. Estoy aquí, sin dolor.  Esto no es lo común.  Ya el cáncer lo tengo en los huesos y duele demasiado. Sólo tengo los tobillos y las rodillas buenos. Todo lo demás tiene cáncer.”

No siento que tenga un tono de lástima por lo que le sucede.  Su voz es fuerte y no se quiebra al aceptar que médicamente las posibilidades de seguir luchando son pocas, pero las que ella saca de su interior la hacen respirar con más ganas que nunca.   Es nada más como el Director Técnico de un equipo que todos los días cuenta uno, dos, tres, cuatro…los jugadores que le quedan para seguir jugando, que en este caso pareciera que a veces están todos completos y a veces ninguno quiere seguir jugando.

Karla Montero es una mujer fuerte de 36 años.  Accede a conversar conmigo tras la publicación de un periódico donde ella cuenta que es madre de 4 hijos de 13, 11 y 5 años (son gemelas).  Los dos mayores los procreó con su ex esposo.  Estando casada, a los 29 años se enamora de un hombre de quien queda embarazada.  Se viene un tsunami de eventos en su vida:  la noticia del embarazo, luego el divorcio; luego, el padre de las gemelas (a quien ella define como el amor de su vida) le pide que aborte. Se  termina la relación idílica con aquel hombre. El también está casado y no quiere que su esposa se entere.  Ella decide continuar el embarazo. 5 años después la vida la enfrenta con una palabra dura y fría: Cáncer.

En este punto de su historia, conversamos en esta cafetería y asegura que sus hijos son una bendición y no hay nada de qué arrepentirse.  En un momento se quita los anteojos. “La quimioterapia hace que me moleste demasiado la luz” y noto que no tiene cejas ni pestañas.  Se vuelve a poner los anteojos y la conversación continúa. Sólo tenemos una hora porque ya casi tiene que irse por las hijas a recogerlas de clases.

“Lo que más me angustia es que las gemelitas crezcan sin papá, y si me muero crecerían sin mamá.  Voy a un tratamiento psiquiátrico porque si no, a uno le dan depresiones.”

Karla  lucha en un juzgado porque el padre de sus hijas menores les garantice una pensión digna hasta que se puedan defender siendo mayores de edad.  El hombre ha cancelado varias veces la ida al juzgado cuando ha sido citado.  El proceso legal ha sido desgastante y lento y aquí lo que atormenta a la madre es saber que  las manecillas del reloj no se detienen.

“Todo mi problema es emocional. Ha costado mucho perdonarme a mí misma. Mis hijos mayores saben todo, por qué su papá se fue, qué pasó luego, les he dado la cara“.

De la relación que tuvo con el padre de las gemelas (Gerente de una de las empresas más grandes de venta de autos del país) dice que aún guarda las cartas de amor que él le escribía. “No sé si era amor. No podés, en nombre del amor, terminar un matrimonio.  Si te aman, no te pueden pedir que abortés a tus hijas. Amar es comprometerse. Dudo que fuera amor pero hasta el error más grande, me ha enseñado. Haber tomado malas decisiones no me define ni me hace mala persona.  Sigo en el proceso de perdonarme, eso es lo que más me ha costado”. Y contnúa:  “Antes mis prioridades eran el gimnasio, los viajes, el trabajo, el salón de belleza; me gastaba lo que quería en zapatos, había que aparentar, ganaba bien y mis intereses eran otros.  Era una inmadura. Hoy sé que estar jugando con mis hijos una tarde, es lo mejor que puedo hacer en el día.  Antes le daba demasiada importancia a la pareja por encima de mis hijos. El cáncer me vino estando sola con mis hijos y juntos lo hemos enfrentado.  El cáncer me acercó a lo más importante, a mi familia”,  admite con  una franqueza impecable.

Los minutos corren.  Deja el té a medio terminar.  Tiene que irse por sus hijas y en la noche tiene que estudiar con el mayor que está en exámenes. La vida continúa y no es más justa ni más dulce porque se tenga cáncer.  Para irse, me dice una última frase: “La felicidad de uno no puede depender de nadie, sino soy yo quien lucha por ella.  Le pongo a Dios todo en sus manos. Tengo que luchar pero con Dios. Hoy soy más feliz que antes, cuando hoy tengo mucho menos cosas materiales. Mi familia me hace sentirme feliz”.

Nos despedimos, cruza la calle y la pierdo de vista.  Una mujer fuerte es la mujer con la que acaba de conversar.

 

19 comentarios en “Karla Montero. Cuando el cáncer empieza en el alma.

  1. Lección de vida! Con todo mi corazón le deseo a Karla que su anhelo se haga realidad, que ese hombre al menos haga lo mínimo que se puede esperar de un «aportador de esperma» y que al menos acepte por las buenas dar una pensión a las gemelas. Estoy segura que para Dios no hay nada imposible y todavía existen los milagros. Karla, sigue adelante, no te detengas, Él es el único que nos comprende y ve nuestro corazón. Dios te siga dando fortaleza.

  2. Excelente entrevista y testimonio, definitivamente hace que meditemos q rumbo estamos tomando en la vida, lo bueno es seguir adelante a pesar de las dificultades y las pruebas. Dios las bendiga a Lizeth por tan buena entrevista y a Karla por abrir su corazón y hacemos reflexionar.

  3. Excelente entrevista y testimonio, definitivamente hace que meditemos q rumbo estamos tomando en la vida, lo bueno es seguir adelante a pesar de las dificultades y las pruebas. Dios las bendiga a Lizeth por tan buena entrevista y a Karla por abrir su corazón y hacemos reflexionar.

  4. Q historia más fuerte! Una mujer tan admirable ,q ante toda toda la adversidad siga adelante . Luchando por su familia ,y ella menciono q tiene a dios en su vida sólo así se puede salir adelante ! Q dios la bendiga!!

  5. Valienta en todo, hasta en abrirse para q otros entendamos y recordemos no alejarnos ni de Dios ni de la familia. Gracias. Que Dios bendiga a su familia siempre.

  6. Conozco a Karla desde que era una niña y soy amiga de su madre, hace días que no veo a Karla , pero quisiera decirle que no hay que darse por vencido , que todo se supera, que busque ayuda psicológica y por supuesto espiritual , que no tiene que castigarse tanto a si misma, todos vinimos a este mundo a aprender lecciones, NO SON ERRORES, que cambiando la forma de pensar , cambia TODO, que el cuerpo manifiesta sus pensamientos y que he visto a mucha gente que ha sobrevivido , como su madre que es un Gran Ejemplo de luchar por la vida y que si ella ama a sus hijos tiene que hacer TODO para seguir viviendo por ellos , así que ADELANTE !!! no sabemos nada !!! pero si el Amor mueve montañas, Karla sé que podés superar todas las obstáculos nada más tenés que confiar y creer en vos misma, un fuerte abrazo y me gustaría verte y recordar aquellos viejos tiempos !!!

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