Conseguir empleo no es una tarea sencilla y para una persona con discapacidad, resulta aún más complicado. Sin embargo, el secreto para salir adelante, está en no rendirse.

La protagonista de esta historia, es claro ejemplo de ello.

Michelle es técnica en belleza gracias a que su mamá siempre la impulsó

Michelle es técnica en belleza gracias a que su mamá siempre la impulsó

Desde su nacimiento, Michelle Ruiz, fue diagnosticada con el Síndrome de Poland, una enfermedad rara en la que no se desarrollan músculos pectorales o se desarrollan poco. También, puede afectar el hombro, el brazo y la mano, como es el caso de Michelle.

Una de las manos de esta joven madre tiene forma de pinza, sin contar con el funcionamiento de los dedos como es lo usual.  

En lizethcastro.tv conversamos con quien, por mucho tiempo, dudó de sus capacidades y belleza, para luego descubrir su potencial, emprender y proponerse abrir camino a las personas con discapacidad.

“Mi mano parece una pinza”

Nos cuenta: “Costa Rica es pionero en incluir a las personas con discapacidad, pero nos falta mucho y no está listo para alguien como yo. Sufrí discriminación laboral y bullying. Recuerdo que, al llegar la adolescencia, no me sentía linda en un mundo de estereotipos, un seno crecía y el otro no, mi mano parece una pinza y estudiar fue todo un desafío”.

Cuando Michelle cumplió 13 años de edad, su mamá la inscribió en un curso de estética y belleza y desde entonces, empezó a descubrir todo lo que puede lograr. Dejó de ver el Síndrome  de Poland como una limitante para ver la vida como una enorme posibilidad. 

Continúa: “Yo decía pero Mami para qué me metió aquí si yo no puedo, cómo voy a cortar cabello o pintar uñas, y la profesora bien severa me indicaba: no señorita, usted puede. Hoy se lo gradezco”.

El tiempo transcurrió y “A los 18 años me fui a Estados Unidos, donde trabajé como mesera para reunir dinero y realizarme una cirugía en el pecho.Mi papá me dio la mitad y yo puse la otra mitad”.

“…Y me puse mi salón”

Michelle ha saltado todos los obstáculos, de la mano de Dios

Michelle es madre de dos hijos y juntos han salido adelante sin excusas.

Actualmente, esta mujer de 36 años y madre de dos jóvenes de 20 y 16 años, es técnica en belleza, emprendedora y estudiante de administración de empresas.

No obstante, todo fue un proceso. Antes de abrir las puertas de su salón, hace cinco años, se dedicó a pintar uñas en su casa, a hacer servicios a domicilio en bicicleta y a creer más en sí misma. Nada era fácil.

“Vivíamos en Alajuela, pero mis papás se vinieron a Sarapiquí. Luego de muchas necesidades y sintiéndome derrotada, acepté seguirles; debiendo hasta lo que nos cobraron por la mudanza.

Y se puso su salón.

Empecé con un rótulo de madera que yo pinté, luego andaba de aquí para allá y fuimos saliendo adelante. Me compré un carro que parecía el de Bob Esponja, pero que yo amaba, saqué mi bachillerato a los 34 años y en 2009 pude tener una casa para mis hijos y yo”.

Y vino la pandemia…

Todo marchaba bien, hasta que llegó la COVID-19.

Con el cierre de salones de belleza, vino la cuesta arriba.

El alma de lucha de Michelle debió encenderse: “Fueron casi cuatro meses con las puertas cerradas. Fui de guía al Río Sarapiquí, reuní 50 000, compré ingredientes y empecé a hacer pizzas”. 

La pizzería MR nació a raíz de las ventas nulas en su salón de belleza

La pizzería MR nació a raíz de las ventas nulas en su salón de belleza

“Dios nunca me ha dejado sola, hay gente que impulsa y gente que frena, pero lo importante es lo que creemos de nosotros mismos”.

Hoy en día, Michelle continúa  conviviendo con el Síndrome de Poland que la acompaña desde que nació pero las palabras “ME RINDO” no son parte de su vocabulario.

Tiene habilitados su Salón de Belleza MR beauty and Wellness y también la PIZZERIA MR, en Horquetas de Sarapiquí.

Esta emprendedora se trae entre manos, la creación de una organización llamada LA RUTA DE LOS HÉROES, que quiere ayudar, no sólo a personas con discapacidad sino a todos los pobladores de Sarapiquí a salir de la crisis y saber, como ella lo sabe, que sí se puede salir adelante. 

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Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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