Hay llamadas telefónicas que no se quieren recibir; aquella que debieron atender Hazel, Gerald y Luis era una de esas.

Primero les redujeron la jornada laboral, llegó a ser hasta de un 25% de lo que regularmente hacían. Así mismo el salario. Pero siempre se guardaba una esperanza de que se pudiera seguir, sobre todo porque de ellos tres, quien menos tenía de laborar para la empresa sumaba ya doce años.

Pero aquellas palabras escuchadas ese día fueron contundentes: “Ya la compañía no puede seguir”.

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¿Y ahora qué?

Hazel Romero, Gerald Umaña y Luis Abarca, no solo eran compañeros de trabajo, sino amigos.

Ellos eran parte de un grupo de por lo menos 25 personas que ese día fueron despedidas, y aunque las reacciones fueron muy diversas, nos recuerda Gerald, había algo común para todos: las preguntas.

“Algunos quedamos en shock, otros no dejaban de llorar. Nos preguntamos ¿Y ahora qué hacemos? Eran finales del año 2020, y aunque empezamos a mandar el currículum a amigos y conocidos, no había resultados y es que estábamos en medio de la pandemia”.

Limpiarse las lágrimas y seguir

Después de muchos intentos para colocarse en alguna parte tomaron una decisión que era arriesgada pero se animaron a hacerla.

“Dijimos nosotros tenemos experiencia en el área de alimentos, entonces hagamos algo”.

Fue así que todo empezó. Aunque en los locales no se permitía el 100 % de apertura y mayormente solo se podía vender comida para llevar,  no dejaron que estas circunstancias les detuvieran.

Hoy es otra la realidad, fundaron: Q´TOKE, un restaurante de hamburguesas pero muy particular. Decidieron dividirse las responsabilidades y utilizar sus fortalezas:  Hazel, en administración, Gerald en Mercadeo y Luis vinculado al tema de ventas. 

“Nuestros productos son de calidad hecha mayormente por nosotros, el pan, las salsas por ejemplo y eso hace que el sabor sea bien particular” dice Gerald.

El emprendimiento es tan exitoso que actualmente son siete las familias que se ven beneficiadas con el trabajo que se les ha podido dar a otros.

El local está ubicado en el Centro Comercial Roble Sabana en San Francisco de Heredia, 350 metros al oeste y 15 norte de Walmart, Heredia.

“Teníamos muchas preguntas, y nos cuestionamos si funcionaría pero nos animamos. Pusimos todo en manos de Dios y nos arriesgamos,  por eso hoy digo, emprender no es fácil, pero si en algo usted es bueno, que el miedo no lo detenga, anímese”.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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