Unos ya entraron a clases y otros, ya casi. Como mamá o papá, cuáles son los miedos que tenés?

La psicóloga Gabriela Espinoza menciona que un  primer día es un momento que se espera con ansias y emoción , momento en el cual surgen expectativas , sueños, anhelos y metas cumplidas. Sin embargo también podría convertirse en un momento que se puede tornar en angustia , temor y preocupación, en especial por parte de los padres o madres , más que por el niño mismo.

La experta comenta que  es importante preparar al menor para esta nueva aventura , pero cree que  en ocasiones urge más la preparación a los padres , ya que ellos serán el modelo a seguir en cuanto a las emociones que puedan surgir en dicha situación.  Algo seguro es que los niños aprenden  más por lo que ven que por lo que escuchan, de manera que en este inicio de clases debe haber una coherencia entre lo que se expresa para la entrada y en como se pone en evidencia a nivel conductual lo que se siente .

Es importante que si se  es primerizo en esta experiencia, es necesario realizar un acercamiento paulatino al espacio escolar, tanto para el menor como para los padres. Sería importante para los padres de familiar, reconocer por ejemplo, las estrategias de seguridad y protección que brinda el centro.

La psicóloga recomienda  tratar  de reconocer que la experiencia de su  hijo es muy distinta a nuestra propia historia y la de otros hijos, si los hay, de maneara que cada hijo se transforma en una nueva aventura. Debemos compartirles a los niños solo recuerdos agradables de nuestra historia, e indicarles a los niños que ahora son ellos los responsables de escribir su propia historia , y cada situación será toda una aventura.

Espinoza nos dice que  es fundamental que “ si ese día la emoción de miedo me angustia, es importante hacer el esfuerzo de sostener las lágrimas ante los niños , y no expresarles preocupaciones que serían más de nosotros como adultos” . De esta maneara que ellos puedan ver en una como madre o padre ese pilar de seguridad y confianza.

Gabriela concluye que este primer día  de clases se debe  convertir  en el inicio de toda una gran aventura, y que como padres y madres nos demos el permiso de poder acompañar a nuestros hijos en cada una de sus etapas, siendo ellos su propia pluma que irá escribiendo sus metas y sueños alcanzados en su libro de vida.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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