Escrito por: Lizeth Castro

Yo sólo quiero un abrazo

como si con eso se acabaran las guerras y las injusticias, 

y mi madre regresara a tener 30 y todos los años por delante.

Como si con tu abrazo se acabaran las despedidas de los amores de la vida de tantos que lo han vivido y hoy tienen vacía el alma esperando el reencuentro.

Un abrazo,

como si curara las mujeres adultas que cargan con una niña violada,

como si los que se han equivocado amando pudieran rectificar y se salvaran de sus propias decisiones;

Yo sólo quiero un abrazo tuyo,

como si con eso todas las madres ocupadas tuvieran un segundo de paz para decirle a sus hijos que están ocupadas resolviendo la vida, porque los aman;

como si así nadie tuviera que llorar ninguna historia que termine y que parecía infinita;

como si el abrazo fuera suficiente para que el tiempo perdiera su filo y dejara de herirnos de muerte seamos buenos o malos o buenos y malos a la vez, como me pasa.

Un abrazo, calladito sin juicios, hermoso en su simpleza, maravilloso donde cabemos y nada sobra.

Un abrazo de niño, sincero; Un abrazo de anciano, profundo. 

Un abrazo donde Dios se nos quede viendo, sonriendo, llorando de ternura.

Algo de pronto perfecto entre tanta imperfección.

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Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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