Hoy quiero desearte un año nuevo, de veras nuevo.
Dejá atrás el hombre viejo y la mujer vieja que tuvo un año difícil y guarda recuerdos y resentimientos que huelen mal.
Como un bebé, estirate y estrená fuerzas, energía, alegría, ganas de triunfar.
Con fe, ponele a tus ojos la luz que te permita caminar en medio de la prueba y superar los obstáculos.
Llená tu alma de deseos de intentarlo una y otra vez, si vale la pena.
Tené ideas, no las mismas de siempre, unas nuevas, locas, no las midás si son pequeñas o grandes sólo tenelas, no las comparés con las de otros, solo dalas a luz, ponelas a bailar en la pista sin esconderlas.
Decile a tus rodillas que se preparen para tocar el suelo cada vez que digan “Gracias Señor” o “Señor te pido”, porque aunque se desconozca lo que vivirás, esas dos frases no faltarán en tu día a día y será por lo único que te arrodillarás.
Si has de conservar algo, que sean las amistades escasas y verdaderas, los amores que no se queden en tu cuerpo y traspasen tu alma, y a toda costa esa parte de bondad con la que naciste y que hace que al dar, recibas y nunca te falte nada.
Hacé un hoyo, un espacio, un tiempo para enterrar el egoísmo que te empobrece, el orgullo que te aísla, la soberbia que te debilita y dejate abrazar por el Amor que todo lo puede.
¡Feliz Año nuevo, de veras nuevo!
Te recomiendo de Archivo: Despido el año de rodillas y con un Gracias
2 comentarios
Muchas bendiciones hoy y siempre me encanta su trabajo, era fiel a sus programas….
Muchas bendiciones hoy y siempre me encanta su trabajo, era fiel a sus programas….