Verónica Ruiz lleva en su ADN la enfermedad neurodegenerativa del Huntington. A partir de ese diagnóstico su vida cambia. Si antes la vivía con pasión ahora la bebe a sorbos. Corredora de Maratones, corre por aquellos que no lo puedan hacer. Un día su cuerpo empezará a dar signos de la enfermedad, pero mientras tanto esta mexicana de 32 años ha decidido vivir la magia del día a día.