Imagínese esta escena, que por cierto sucedió en la vida real:  Son las 5 de la tarde y la clase de zumba empieza.  Wendy decidió no ir.  Ama esas clases pero prefiere “no arriesgarse”.

Ella tiene incontinencia urinaria leve, suficiente razón para sentirse incómoda e incluso ausentarse de lo que tanto le gusta, pues tiene que tomar agua para hidratarse por este ejercicio y “al hacer algún tipo de movimiento ya uno sabe que algo va a pasar”.

Wendy experimenta incontinencia urinaria tras su segundo embarazo

Wendy experimenta incontinencia urinaria tras su segundo embarazo

Como Wendy Jiménez, vecina de Hatillo, hay  en el mundo 400 millones de personas que sufren incontinencia urinaria y recurren a mecanismos que las hagan sentirse “menos incómodas” en su día a día.

“Yo llegué a usar toallas nocturnas”, nos comenta esta madre de dos hijos, quien por cierto cree que hay dos factores que podrían ser determinantes para lo que le sucede:

“Mi último embarazo fue a los 33 años (Hoy tiene 40).  Y después de tener a mi bebé quedé con obesidad. Me operaron de una hernia umbilical pero yo siento que quedé con la vejiga baja más la obesidad. Después de mi segunda hija, empecé a tener incontinencia”, indica.

Wendy encontró la tranquilidad en el uso de la ropa íntima TENA

Wendy encontró la tranquilidad en el uso de la ropa íntima TENA

Anécdota inolvidable

Si alguien considera que la incontinencia urinaria no trastorna la vida de quien la tiene, Wendy tiene una anécdota que nos ilustra los alcances de esta situación:

“Estábamos en la graduación del kínder de mi hija menor.  Para la foto que nos tomamos como familia, al final,  ella me pidió que la alzara. Yo toda incómoda, no quería porque con cualquier peso que uno alce, ya tiene que ir a orinar. Entonces al final la alcé, tomaron la foto, y rapidito camine para la casa para llegar al baño. Uno no tiene paz”.

“Con TENA recuperé la tranquilidad”

Wendy cuenta ahora con un producto que, según sus palabras la hizo “recuperar la tranquilidad total”.

Se trata de la ropa interior lavable TENA.  “Ese calzón negro es una belleza. Es lindo, no me da alergia, me hace sentir segura”.

Las prendas íntimas lavables de TENA pueden lavarse hasta en 50 ocasiones

Las prendas íntimas lavables de TENA pueden lavarse hasta 50 veces

Wendy, quien trabaja como niñera, celebra incluso que esta ropa se puede lavar hasta 50 veces “y eso en el presupuesto de uno es excelente.  No es que se usa una vez y ya, sino 50 veces, excelente para mí, porque uno puede ir y venir, hacer mandados y uno totalmente tranquilo”.

La ropa interior TENA se ofrece en talla de la S a XL

La ropa interior lavable TENA se ofrece en talla de la S a XL

Con TENA, Wendy reconquistó su libertad.  Ahora no se pierde las clases de zumba, juega con la chiquitilla sin limitarse, pega carrera tranquila y se despreocupa de lo que antes la tenía gobernada.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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