No fue solo una operación quirúrgica por un tumor cerebral, ni dos, ni siquiera tres. Son cinco las cirugías por las que Rocio Carranza ha pasado y hoy es ella quien manifiesta: “Estoy súper agradecida con Dios porque con su ayuda he logrado pasar todo esto”.

Escrito por el Periodista Carlos Williams//

Rocío recibió la noticia de su tumor en el cerebro, en 1998

Rocío recibió la noticia de su tumor en el cerebro, en 1998

QUE MUCHOS LO SEPAN

Ella se decía ¿cómo hago para que la gente sepa de la ayuda de Dios en todo este proceso? Es que quiero que muchos se den cuenta de que Dios nos puede ayudar cuando las adversidades y los dolores son cosa de todos los días”, le comenta Rocío a lizethcastro.tv.

Cuando nuestra revista digital le pidió a Rocio una descripción de la historia, ella nos comenta: “Era un domingo a finales de octubre de 1998. Fue alrededor de las 8 pm cuando mi vida dio un giro total e inició una larga lucha por mi salud y mi vida.  Se me diagnosticó un macro adenoma hipofisario (tumor cerebral benigno de la glándula hipófisis) que en mi caso resultó ser también biológicamente agresivo”.

MIEDO Y ANGUSTIA

A partir del momento del diagnóstico fueron el miedo, la angustia y la tristeza las que se apoderaron de ella. Las preguntas no dejaban de surgir, y la principal tenía que ver con sus hijos que para en ese entonces tenían 5,2 y 1 año.

El diagnóstico médico no cambió, y aunque una primera cirugía salió bien, la alegría duró poco porque dos años después fue la segunda visita al quirófano.

Luego hubo una tercera y una cuarta, hasta tuvo que someterse a radioterapia y un acelerador lineal.

Rocío es madre de 3 hijos . Ellos y su fe, son el motor de su vida

Rocío es madre de 3 hijos . Ellos y su fe, son el motor de su vida

AFECTADA DE LA VISIÓN

El tiempo ha pasado y ya son cinco las cirugías a las que se ha sometido. En noviembre pasado fue la última.

Hoy 19 años después de que las cirugías iniciaron Rocio afirma: “Para esta última el pronóstico era más negativo, porque tenía muy afectada la visión y las cicatrices de las 4 cirugías y la radioterapia complicaban mucho el panorama.  Pero la misericordia de Dios me sostuvo y aunque he tenido miedo busqué refugio en mi fe, en el poder del Señor Dios Todopoderoso y bajo la sombra de sus alas descansé tranquila y conocí en carne propia  lo que dice la Biblia,  la paz que sobrepasa todo entendimiento”.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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