“Hasta gallo pinto aprendí a hacer y aquí lo vendo en cada mañana”. Estas son las palabras de Luz Nery Borja Morales al preguntarle por los productos que ofrece en la panadería JUANCHO PAN, en las cercanías del Centro Comercial Guadalupe, “ahí frente a la parada de autobuses”, como dice ella.
Detrás de los pancitos de su vitrina, hay toda una historia que arrancó hace 13 años con una decisión que les cambió la vida a ella y a sus hijos. En aquel momento su hijo pronto debía brindar el servicio militar obligatorio; además, según dice:” Había tanto enfrentamiento con la guerrilla, que mi familia y yo pasábamos comiéndonos las uñas”. Fue así como ella aceptó una invitación para conocer Costa Rica y no dudó cuando tuvo la posibilidad de salir de Medellín, Colombia.
La primera vez vino sola, 5 meses después llegaría su hija, y unos meses después su hijo (hoy él tiene 27 años y ella 30). Ya tiene su esposo aquí –un tico-guatemalteco-, y cuatro nietos. Por eso agrega:“Ya hice una vida aquí, difícilmente regrese a vivir a Colombia”.
Al llegar a Costa Rica se dedicó a diversos tipos de ventas, pero el que la estableció fue el de hacer pan, negocio que puso junto con su hijo Juan. De hecho la panaderia se llama JUANCHOPAN en honor a su hijo. Ahí ofrece muchos tipos derepostería,” toda es fabricada aquí” señala orgullosa. Y es que en JUANCHOPAN, la historia de coraje que se respira hace que al entrar al negocio un viento fresco y una sonrisa en el rostro de doña Luz ilumine todo el lugar, testigo de la lucha de una mujer que decidió optar por la paz.