Periodista: Wendy Arias//

Recibir un diagnóstico de cáncer nunca es fácil. La incertidumbre y el temor se hacen presentes. Sin embargo, muchas personas nos muestran que la esperanza es más fuerte que todo sentimiento de duda, y el abrazo de ánimo de los seres queridos hacen la cuesta menos empinada.

Marianela Canessa de 58 años de edad, recibió su primer diagnóstico hace diez años. El primero, porque luego vinieron dos más.

En lizethcastro.tv conversamos con ella y su hermana Elia de 55 años. Una al lado de la otra, nos cuentan cómo la decisión de enfrentar la enfermedad con fe y en familia ha sido clave.

Elia ha enfrentado el cáncer en tres ocasiones, su hermana María Elena, cuenta que lo ha hecho con fe, actitud positiva y llena de esperanza.

Marianela y su hermana Elia, aseguran que, la fe, la actitud positiva y la esperanza son claves en la lucha contra el cáncer.

Elia, hermana de Marianela,  recuerda: “Estaba en periodo de lactancia cuando se sintió una “pelotita” en un pecho, le hicieron una biopsia y era cáncer de mama. Decidió dar de mamar por un año, luego recibió quimioterapia, radioterapia, la operaron dos veces y fue dada de alta”.

El cáncer regresó más agresivo

A los dos años de este primer capítulo, Marianela, empezó a sentir malestares que “se parecían a la menopausia”. Su esposo la llevó al médico y en esta ocasión, se detectó un tumor cerebral. Tras vivir el tratamiento de nuevo, fue sometida a una cirugía, dejando secuelas como cierta pérdida de vista y desequilibrio al caminar que no robaron la sonrisa de esta madre de cinco hijos.

En lucha contra el cáncer, el abrazo, ánimo y acompañamiento ha sido clave.

Marianela recibió hace cuatro años un pronóstico de seis meses de vida. Cuatro años después, sigue disfrutando del abrazo, ánimo y acompañamiento de los seres queridos.

Elia explica: “No es usual que un cáncer de mama cause metástasis de los hombros para arriba, pero a mi hermana le pasó y por eso dijimos: esto lo enfrentamos todos, sus hermanos, hijos y esposo, estuvimos, estamos y estaremos aquí”.

Un año y medio después, esta vecina de San Ramón, se sintió desorientada y con dificultad para movilizarse, el tumor cerebral estaba en su cabeza una vez más.

El pronóstico de tres a seis meses de vida fue hace cuatro años

El médico que intervino quirúrgicamente el tumor cerebral por primera vez, indicó que no lo haría más, pues su pronóstico de vida era de tres a seis meses de vida.

No obstante, la esperanza retomó fuerza cuando otro doctor dijo: “yo sí la opero”. Eso ocurrió en 2017. Cuatro años después, está haciendo posible esta historia.

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Marianela, sigue haciendo lo que le gusta: cocinar, hacer repostería y compartir con su familia.

Elia dice: “Lo más difícil ha sido mantener la esperanza, pero mi hermana siempre con una actitud positiva nos impulsa. El proceso nos ha hecho aumentar la fe, hemos visto a un Dios de milagros. No debemos preguntarnos el por qué, sino el para qué y cómo vamos a hacer frente. Unidos es más sencillo”.

El cáncer ha tocado la puerta de esta familia en tres ocasiones y las tres veces, se han tomado de las manos para decir: la lucha es juntos, con determinación y esperanza. Siendo eslabón uno del otro.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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