Mamás y papás, los adolescentes son, perdón la expresión “presas deseables y vulnerables” para mentes retorcidas que hacen contacto con ellos en redes sociales.  Las consecuencias realmente pueden ser graves. 
En el caso de Ryan Last, un joven estadounidense de 17 años, todo empezó cuando un hombre se hizo pasar por mujer y empezó a ganarse su confianza.  La supuesta mujer lo contactó por internet y la conversación llegó a ser tan “íntima” que “ella” le mandó una “foto desnuda”.
Luego le pidió a Ryan que él le mandara una foto desnudo, a lo que accedió.
Y luego empezó el infierno: “Si no me deposita $5000 publico la foto a todos sus amigos y familiares”.
Esto es lo que los expertos llaman “sextorsión”. 
Ryan, quien vivía en San José, California,  entra en angustia y preocupadísimo negoció, sin comentarle a nadie más lo que le estaba sucediendo. Decidió ofrecerle al extorsionador sus ahorros, $150.
Pero después de depositarlos él o los estafadores siguieron pidiéndole dinero y presionando con muchos mensajes. El decidió que lo mejor sería quitarse la vida.
Pauline dice entre lágrimas que todos los padres debemos estar atentos a los contactos de los hijos por internet

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Mamá con profundo dolor

La madre de Ryan, Pauline, ignoraba toda la situación.   Se enteró de los detalles después de que los investigadores policiales reconstruyeron los eventos que condujeron a la muerte de su hijo con quien, por cierto, ya había visto universidades a las que podría aplicar apenas saliera de High School.

El día de la tragedia, le había dicho buenas noches a Ryan a las 10:00 p.m..   A las 2:00 a.m., había sido estafado y se había quitado la vida. Ryan dejó una nota de suicidio que describía lo avergonzado que estaba por sí mismo y por su familia.

“Realmente pensó en ese momento que no había forma de salir adelante si esas fotos se publicaban en línea”, dijo Pauline. “Su nota mostraba que estaba absolutamente aterrorizado. Ningún chico debería estar tan asustado”.

“¿Cómo podrían estas personas mirarse en el espejo sabiendo que US$ 150 son más importantes que la vida de un niño?”, dijo entre sollozos la madre. 

“Necesitas hablar con tus hijos porque debemos hacerlos conscientes de ello”, dijo ella, lamentando no haberse dado cuenta de esto, que sucedió en horas sin poderle decir a su hijo que nada vale como la vida y que la “vergüenza” que le habían prometido sus estafadores era algo que se podría superar de muchas formas. 

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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