La noticia de un femicidio, cuando se ve en la televisión o en redes sociales, conmueve. Pero es un golpe profundo, difícil de superar, cuando una familiar es asesinada por su pareja. El relato de doña Elizabeth nos coloca frente a una historia difícil de imaginar, con una violencia extrema y la pérdida irreparable de su hija.

El sentido del “soy dueño de esta mujer” acabó en un baño de sangre hace 9 años.  Un niño de 11 años quedó huérfano y una familia entera hoy clama porque no haya ni una sola mujer más a quien se le quite la vida por egoísmo e inseguridad.

Este testimonio es parte de la campaña MUJER TE CREEMOS que desarrolló la Municipalidad de Tibás, para sensibilizar sobre los alcances del femicidio en la historia de tantas familias que no logran respirar nunca de la forma en que antes, de un asesinato, lo hacían.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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