A veces todo parece conspirar para que los sueños se hagan complicados y difíciles hasta que la vida elige un momento correcto para abrir una puerta. Mónica, en Palmar Norte leyó una invitación del Técnico en administración de empresas (TAE) del TEC. Y así empezó a escribirse esta historia.
Cuando el equipo humano del Técnico en administración de empresas (TAE) del TEC pensó en abrir el técnico en la rural zona sur de Costa Rica, sabían que muchas personas no sólo sueñan con este título sino que lo necesitan para aspirar a una mejor calidad de trabajo y de vida.
Madre y microempresaria
Una de las 23 personas que se matriculó con el TAE fue Mónica, una joven madre que creyó que jamás sería estudiante de una de las universidades más prestigiosas del país. ‘Lo veía como un imposible porque aquí en Palmar Norte no hay muchas posibilidades“, afirma.
Ella y su esposo salen adelante con sus dos hijos, gracias al esfuerzo diario.
Mónica es costurera y sus creaciones llegan a decenas de hogares de la zona. El catálogo incluye ropa, trajes de fantasía, pulseras, bolsos con diseños únicos propios, por ejemplo.
Condiciones favorables
Ella vive diversificando sus productos y ama el estudio. Por eso, el horario nocturno del TAE no choca con las horas que utiliza entre llevar a sus hijos a estudiar, cuidarlos en su día a día y su máquina de coser. Además la virtualidad es el formato que le permite a ella llevar este técnico.
Mónica aspira a que sus hijos aprendan de su testimonio y algo que heredarán: la lección de creer en sus sueños porque se pueden hacer realidad.