Luz Marina Pérez Rodríguez tiene el pelo negro azabache y liso, la piel muy blanca y tersa  y unos ojos que sonríen, detrás de sus anteojos que simplemente hacen juego con la  belleza de mujer de 62 años que tengo al frente.

Transmite tanta paz que me cuesta imaginármela cosiéndose a sí misma las heridas del alma sin anestesia, como lo ha hecho, como lo ha tenido que hacer. Las guerreras son así. . “Nada ha sido fácil pero todo ha valido la pena, soy feliz”, me dice orgullosa, sentada frente a una de sus máquinas de coser.

Dueña de “La aguja mágica”, ella entiende muy bien por qué las costuras deben quedar perfectas y las puntadas finas.  Es así, como ella misma se ha confeccionado un presente exitoso aunque su pasado estuviera marcado por episodios dolorosos que le sacan lágrimas hasta el dia de hoy, pero que la convirtieron en Luz Marina la fuerte.  Y ahí, cuando me dice eso, la mirada le cambia de tenue a fosforescente.

Estamos conversando para hablar sobre la forma en que se ha convertido en la exitosa mujer que tiene hoy tres locales donde arregla, transforma y cose ropa de hombres, mujeres y niños.  Más de una década como creadora y dueña, habla muy bien de su persistencia, su profesionalismo y su visión.  Un local en San José centro, otro en Zapote y otro en San Francisco de Dos Ríos, la tienen más que feliz.  “Amo lo que hago, me apasiona y cuando los clientes salen felices yo soy la más feliz. No hay nada como trabajar en lo que uno está enamorado”, me dice.

Para hablar de su éxito empresarial,  obligatoriamente hay que viajar a lo sucedido años atrás, aunque me advierte “no quiero hablar mucho de eso”, y ella misma suelta la costura del pasado para abrirse en el relato.

“Yo siempre he trabajado. Me gradué como profesora de corte y confección. Puse en la casa un taller de costura para ayudarnos económicamente. Mientras mis hijas crecían, tenía a la vez la oportunidad de trabajar en la casa y cuidarlas.”

Luz Marina entonces, tenía jornada laboral de poco menos de 24 horas.  Todos se acostaban en la casa y ella se quedaba tejiendo y cosiendo en las madrugadas.  Se imaginaría uno el orgullo que podía sentir su esposo al tener una mujer tan fuerte al lado.  Ella cuenta:  “En 23 años de matrimonio jamás tuve ningún detalle de él. Fueron años de cosas que ni siquiera quiero recordar.  Yo aguanté mucho y hoy digo que eso no lo debí haber hecho, aguantar tanto”.

Y continúa:  “Yo, la pura verdad, respiraba por él.  Como que no valía yo.  Lo que él dijera, lo que él hiciera, yo sumisa…Lo amaba aunque sé que él jamás me amó.  Me decía cosas horribles, me hacía cosas que yo no me merecía pero yo callada, sin contarle a nadie, lo aguanté”.  A los 23 años de casados, el esposo se fue de la casa. “Y no le puedo explicar lo que sentí, el abandono es algo tan terrible y peor que yo sentía como que no valía”   Le pregunto ¿Y económicamente él siguió aportando aunque se haya ido?.   Me responde, “Nada, nada, pero no entremos en detalles” y baja la mirada con los ojos llorosos pero se los limpia con manos de guerrera y de nuevo me vuelve a ver.

Quedarse  a cargo de sus tres hijas no fue fácil y las vacas flacas se acomodaron en la casa, todas juntas.  “En ese momento, me llegaban pocos clientes o me dejaban ropa y no venían rápido a pagar o a recoger la ropa.  Hasta llegué a pedir fiado a los supermercados para poder comer.   Fue muy muy duro.  Decidí que tenía que trabajar afuera.  Decidí que tenía que luchar por mí y por mis hijas que son mi tesoro. Ellas se merecían todo mi amor. Nunca quise ser mamá y papá porque eso es mentira, yo soy mamá y no puedo ser papá  y así tomé las cosas”.

De pasar de su taller de costura propio, se fue como empleada a un local enorme donde hasta tuvo que cumplir con el requisito de llevar una capacitación para que la contrataran.  “Viera qué vacilón porque las que nos daban la capacitación me preguntaban a mí  porque no sabían bien explicarnos y yo les decía Vean, esto se hace mejor así y más rápido asá…Pero diay, si quería el trabajo, tenía que  estar ahí” y se ríe.

Los horarios nocturnos del trabajo y de todos los domingos la fueron convenciendo de que lo mejor era ponerse su propia empresa, renunció y lo hizo.  La nombró “La aguja mágica”. “Le puse así porque cuando hago una costura o una transformación de ropa, nadie dice que ahí hubo que hacer un gran trabajo y eso me gusta mucho. La gente me dice ¿Aquí es donde la aguja hace magia?  Jaja y yo les digo que sí”.

De ahí en adelante tocó crecer, sanar, volver a conquistar el amor propio, pedir prestado en un banco, contratar personal y despedir a los desleales, seguir sonriendo y aprender del dolor.

Esta madre de 3 hijas y abuela de 3 nietos se abraza hoy a sí misma con un amor agradecido y un amigo que jamás le ha fallado:  “No ha faltado quién lo invite a uno a salir o algo así, pero vea, le digo algo:  Del único que ocupo ayuda, abrazos, presencia en mi vida es de Dios. El es fiel, El me ayudó a levantarme, El me da el trabajo, El me ayuda en todo, El está aquí oyéndonos a usted y a mí hablar, El me acompaña, El me dio a mis tesoros que son mis hijas y ahora mis nietos, El es fiel.  Como le digo, me siento feliz, soy feliz y la vida continúa.”

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

27 comentarios

  1. sandra Diaz Valverde on

    LE ADMIRO SU DETERMINACION Y FUERZA PARA SALIR ADELANTE !!!!

  2. sonia moraga on

    Exc historia, una mujer ejemplar llena de coraje y valentia. Felicidades

  3. Definitivamente uno como mujer sale adelante de una u otra manera… Dios no lo desampara y a pesar de esas heridas q los hombres le hacen a uno; uno es capaz de levantarse y todo ese dolor queda en el pasado. Lo mejor es ver para atrás y ver que uno pudo salir adelante solo con la ayuda de Dios.

  4. Laura Barrantes on

    Lo que mas admiro es que a pesar de que el señor le causo tanto dolor, ella no habló mal de él, eso es lealtad al amor a sus hijas y amor propio, se levanto como un gran Mujeron!

  5. Liz Vásquez Canales on

    Yo también tengo una guerrera como ella mi Mamá son grandes mujeres q Dios nos pudo regalar como madres valientes que no siento miedo de seguir solas más bien les dieron fuerza y coraje para seguir adelante y creanme q como hijas de esas guerreras nos sentimos super orgullosas y felicices de tenerlas con nosotros

  6. Isela Rueda on

    Ella es una mujer digna de admirar, valiente, un ejemplo a seguir, luchadora, que su inspiración para salir adelante fueron sus hijos y su fuerza vino de las gracia de Dios….Esta historia nos muestra que luchando y con trabajo es como se surge en la vida…y mis respetos porque es una dama muy linda…Que Dios la continúe bendiciéndo.

  7. Marta Ramírez Avila on

    Estas son las historias y testimonios que necesitamos conocer nosotras las mujeres madres y muchas jefas de hogar para seguir adelante y creer siempre en Dios . Gracias por esta historia

  8. Melissa Valverde on

    Definitivamente es toda una guerrera y se merece mil aplausos. Que Dios la bendiga.

  9. Melissa Valverde on

    Definitivamente es toda una guerrera y se merece mil aplausos. Que Dios la bendiga.

  10. Mariana Moya Araya on

    Que gran fortaleza el amor propio siempre debe ser el primero pero como cuesta muchas veces que las mujeres por las distintas circunstancias se amen primero, Dios le ayudo a esta gran mujer y estoy segura que a muchas que pueden estar viviendo algo semejante Dios las puede ayudar a salir adelante sin depender de una persona que no les de amor ni respeto

  11. Conducía roses Ramírez on

    Bella historia sin duda un gran ejemplo a seguir , que las batallas son puertas que abren para cosas nuevas y mejores en nuestras vidas

  12. Coserse las heridas que duro; muy difícil pero no imposible
    Recuperar nuestra identidad y retomar el camino q Dios trazo para nuestra vida es sencillamente el trabajo mas importante de nuestras vidas
    Hombres que no les enseñaron a Amar montones hay a nuestro alrededor
    Quizá lo mas importante de esta historia q duele leer es convencernos de q todas llevamos dentro una Luz Marina q tenemos derecho a decir basta y darnos una nueva oportunidad
    Yo agradezco a cada una de las valientas q da su testimonio y nos enseña q si se puede
    Que Viva el Amor por nosotras mismas

  13. Elsa Chacon on

    Me llegó mucho esta historia. Todos pasamos adversidades en la Vida, lo que hace la diferencia es la actitud con que enfrentemos esas adversidades. Me dejó pensando mucho en mi mejor amiga y una situación super difícil que está pasando. Lo voy a compartir con ella para que agarre fuerzas. No puedo esperar en ver a mi amiga salir adelante y dar el testimonio de como pudo tomar motivación de historias como éstas. Me encantaría ganar esa cena para darle el campo a ella para que pueda así disfrutar con otras personas que tal vez hayan pasado situaciones similares o peores. Te quiero Andrea Rodriguez Bita ☺

  14. Mi respeto y admiración. Como dice un amigo mío. Hoy cuesta encontrar personas así, por eso admiro a quien tiene una empresa y la saca adelante. Y sobre todo, se supera de la adversidad, que al fin y al cabo fue la oportunidad para crecer. Ejemplar.a