El 22 de setiembre de 2011, cuando el reloj marcó las 5 de la mañana, sonó el teléfono. Era esa llamada del hospital que nunca querés escuchar. Unas cuantas palabras fueron suficientes para matar en cuestión de segundos el anhelo más esperado, ser papá y mamá. -“Lo lamento, Isabel su bebé falleció”-. Se paralizó el mundo.  Rafael y Adriana no esperaban ese anuncio. No lo esperaban porque después de 7 años habían logrado quedar embarazados y aunque fue complicado el parto, recién les habían dicho que la bebé, tan débil los primeros minutos, había tomado fuerza luego.  Pero la muerte es un verdugo que se aparece y ya. La bebé murió. Nadie llama a la muerte, ella viene. Viene y ya.

Recuento de una historia inolvidable

El recuerdo de lo vivido con Isabel tiene de todo: ilusión, lucha, desconcierto.  Primero, de forma inesperada la conquista de un óvulo y un espermatozoide se había dado. Había costado tanto, que la alegría inundaba el corazón de esta pareja -él es psicólogo y ella es orientadora-, que no dejaba de festejar una gestación que iba por buen camino.  En un momento,  Adriana sufrió una complicación y el panorama cambió. Conforme el embarazo avanzaba,  el peso de la bebé y del líquido amniótico era cada vez mayor, lo que hacía que el cuello de la matriz no permaneciera cerrado. El riesgo de un aborto era inminente.  Se puso una malla para retener al bebé –cerclaje- pero los resultados no fueron positivos:  aunque se logró suturar el cuello en la semana 24, las contracciones volvieron y la bebé adelantó su venida: rompió bolsa en la semana 28, pesó 950 gramos y midió 35cm.  Se le colocaron dosis de maduración pulmonar las primeras 48 horas, superó dos paros y empezó a respirar solita, pero cuando parecía que tomaba fuerza, vino el caos: a Isabel se le paralizaron los riñones, sufrió un paro cardiorespiratorio y entró en coma. Fueron insuficientes los esfuerzos en la Unidad de Neonatología del Hospital Calderón Guardia.

Recuerda Rafael: “El 22 de setiembre, a las 3pm, nuestra hija tomó la ruta llamada cielo, su transporte fue una cajita blanca, con un vestidito blanco y un brocado azul. Eso no calzaba dentro nuestro plan inicial, mi esposa y yo lloramos muchísimo, la frustración nos abrazó como nunca antes, nos enojamos con la vida, con Dios, por qué nos daba algo que amabamos y luego nos la quitaba?. Se nos desgarró el corazón, la esperanza murió”, un silencio en su relato y continúa: “Nos costó respirar nuevamente sin que se nos cortara el aire”, y se limpia las lágrimas.

El nacimiento de los hijos del corazón

Tras la muerte de Isabel, la ayuda psicológica y los grupos de apoyo fueron aliento vital para seguir remando en el mar de la vida. Este matrimonio siempre pensó en la adopción. De hecho, justo cuando iban a iniciar un proceso,  habían logrado quedar embarazados de Isabel. En aquél momento detuvieron cualquier intento de adopción, pero no fue sino después de la partida de su hija mayor que decidieron retomarlo en junio de 2012.

Luego de 9 meses de espera, entre llenar papeles, hacer múltiples entrevistas y obtener el visto bueno para ser padres del corazón, una niña de 3 años y medio, llamada Alicia  y su hermanito Sergio de 5 años y medio, estaban listos para iniciar una nueva aventura junto a Rafa y Adri.  Sí, la bendición venía  doble y  se convirtieron en una familia integrada por 4 personas deseosas de dar y recibir cariño.  “Llegamos a la gran meta del amor. Ali y Ser llenaron la casa de felicidad, sus risas, sus juegos, sus besos, sus abrazos nos dieron una nueva motivación y esperanza para seguir luchando por nuestros sueños. Ambos llenan nuestra vida de colores, son nuestros tesoros, los amamos profundamente”, dice Rafael.

Una sorpresa llamada Ignacio

Preparar uniformes, hacer loncheras, salir a pasear los fines de semana, estudiar, leer cuentos por las noches, era parte de la rutina de esta nueva familia, que respiraba un aire lleno de plenitud.

La vida nos enseña que nada está escrito, que todo tiene un tiempo perfecto, Adriana empezó a tener asco por la papa, una señal que le hizo recordar su anterior embarazo. Sin embargo, que eso estuviera pasando nuevamente, era casi nulo. Rafael tenía un conteo de esperma muy bajo y Adriana una ovulación muy irregular, pero una visita al ginecólogo el 06 de agosto de 2014, reveló que había un nuevo habitante en ese vientre.

“Ese momento lo describo como un profundo milagro, nos conectaba con muchísima alegría, pero al mismo tiempo nos aterraba, no queríamos vivir lo pasado, esta vez tomamos más precauciones, hubo muchos controles, la suturación del cuello-cerclaje cervical- se realizó a las 13 semanas y Adri tuvo reposo relativo hasta la semana 22.  Luego pasó a reposo absoluto porque el cuello cedió y se mantuvo abierto desde la semana 31. Era un proceso que vivíamos pero costaba creerlo”, recuerda Rafael con una sonrisa que brilla en su rostro.

El martes 07 de abril de 2015, una cabecita llena de cabello oscuro salió del vientre de Adri, unos ojitos achinados vieron la luz del mundo, con tan sólo 34 semanas. Ignacio lloró muy fuerte,  desmostrando que todo iba a estar bien. Su peso fue de 2100 gramos y midió 42cm.  El milagro era más que perfecto e increíblemente sólo permaneció 45 minutos en la incubadora para mantenerlo con buena temperatura. Su respiración fluyó sin problema. Al día siguiente, Ignació salió del hospital en los brazos de sus papás, que no salían del asombro y agradecimiento infinito a Dios.

¿Rafa, qué significa cada uno de tus hijos? “Fijate que yo iba una vez a la semana al cementerio, para visitar a Isabel, hasta que un día no volví, acepté que ya había muerto, esa era parte de nuestra historia, ella significa amor y un recuerdo, nos enseñó a valorar lo que tenemos, Alicia es intensidad al máximo, Sergio es ternura pura, Ignacio es sorpresa y esperanza. Ver hoy a mi esposa con un nuevo brillo, enamorada de sus hijos, es maravilloso, eso no se puede comprar, hoy lloramos pero de felicidad, la vida siempre es más, en nuestra familia todos gozamos de una segunda oportunidad para dar y recibir amor”.

 

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

17 comentarios

  1. Lilliana Fernández on

    Una historia maravillosa que demuestra el amor y misericordia de nuestro Dios. Para Él no hay nada imposible. Muy identificada, por que mis bebés nacieron de 30 semanas.

  2. Lilliana Fernández on

    Una historia maravillosa que demuestra el amor y misericordia de nuestro Dios. Para Él no hay nada imposible. Muy identificada, por que mis bebés nacieron de 30 semanas.

  3. Zaida Porras Rojas on

    Adriana y Rafa son mi familia, Adriana es mi prima hermana y Rafa primo politico, a los dos los quiero y amo, son mi sangre y verlos pasar por todo esto, fue muy doloroso, a toda nuestra familia nos destrozaba el alma verlos asi, pero la vida sigue y poco a poco ellos retomaban su vida, claro esta sin olvidar a la pequeña enana que todos en mi familia lloramos, solo ellos podia saber que tan grande era su dolor, nosotros como familia intentabamos levantarlos y apaciguar un poco el dolor, ellos avanzaron y hoy es el dia en que estoy esperando conocer.a ese pequeño gran guerrero, uds no saben lo fuertes y admirables que son esas dos grandes personas, y lo orgullosa que me siento de que sean mi familia.

  4. Olga Patricia Quiros Maroto. on

    Al leer esta historia no pude evitar llorar, al sentir que en algunas de sus partes leía mi propia historia. mi hijo llego a nuestras vidas despues de largos diez años de espera y cuando ya habiamos aceptado nuestra condición y estabamos contemplando la adopción. Fue un breve embarazo ya que nos enteramos a las ocho semanas y sorpresivamente Sebastian nacio a las veiticinco semanas , ahi inicio la lucha por la vida de mi pequeño milagro con tan solo 950 g y 32 cm . Fueron tres largos meses en la unidad de cuidados neonatales , con la cajita de sorpresas que implica tener un hijo prematuro . Hoy Sebas tiene ya diez años y cada día agradezco a Dios el haberme permitido ser madre por su misericordia y que pese a todos los pronósticos es un niño sano y mi compañero de mil aventuras.

  5. yenny rojas on

    Suuuuper conmovedor estas son hermosisimas historias .gracias Dios como no creer en ti si estas presente en tanto gracias liz q el señor los bendiga.

  6. Muchas gracias Lizeth no hay cosa mas hermosa que ver el poder del Gran YO SOY. el es el único dueño y señor de vida. Así nos paso a nosotros con mi primer nieto Jesús Gabriel, pero hoy tenemos a la hermosa Nazaret, mi bichita porque es terriblemente inquieta y hermosa. Muchas veces nos vemos diciendo tendré tantos o cuantos hijos pero al final cada historia es escrita por el amor de Dios cuando asi le dejemos y tendremos los hijos que nos haya querido dar. Gracias Dios por ser tan hermoso y por tantos milagros que sucedan constantemente pero que a veces no vemos.

  7. Gracias Lizeth por compartir con nosotros tan bellas e inspiradoras historias que no hacen mas que hacernos mejores personas con solo leerlas!! La felicito por este espacio tan completo, que linda historia
    Dios es un dios de milagros!!