Dara creció respirando la brisa del mar. Pequeña se imaginaba un futuro donde hubiera mar y otra pasión: ser policía como su papá.
Con determinación y enfoque, Dara hoy no sólo es guardacostas sino que es jefa en Guaitil, Guanacaste.
Gracias a un convenio entre el Ministerio de Seguridad y el INA, logró la certificación oficial de guardacostas. “Con el INA confirmé mi vocación. Gané más conocimiento“, asegura esta joven madre de un niño de 2 años y una niña que está a días de nacer.