Después de que cerró la fábrica donde trabajaba, don Luis nunca más consiguió empleo fijo. Aquél candado también cerró, con la misma fuerza del acero, la expectativa de una vejez económicamente tranquila, junto a su esposa. Luego ella falleció.
El camino a recorrer seguía siendo muy duro para don Luis, pero un detalle cambiaría la frustración y la soledad por esperanza.
Para hablar de ese “gran detalle”, antes hay que mencionar la existencia de una línea telefónica que ha tocado la vida de cientos de adultos mayores.
Línea de AGECO toca vidas
Se trata de la línea que la Asociación Gerontológica Costarricense, AGECO, creó hace 13 años bajo el nombre “Servicio de orientación socio legal”.
La historia de don Luis es una de las muchas que han traspasado el teléfono y llegan a oídos de las 17 personas voluntarias que atienden la línea cuyo número es el 2542-4527,
Para avanzar en la historia de don Luis, hay que mencionar que el día que él marcó ese número, empezaría a descubrir un mundo de posibilidades que le era desconocido.

La información es poder
Este servicio de AGECO tiene tres características que lo hacen único:
- Escuchar, informar y orientar. Estos son los tres ejes que convierten a esta línea en un cable directo con la empatía y el respeto. Todo lo que se conversa es confidencial y todo lo que se comparte tiene el propósito de que el adulto mayor tenga información y defienda su autonomía.
2. Sin límite de tiempo. ¿Acaso hay angustias que no parecen eternas? ¿Habrá dolores del alma que duran segundos? La línea de AGECO atiende las llamadas sin que haya minutos limitados para quien está acudiendo a este servicio.
- Personas mayores atendiendo a personas mayores: Esta línea telefónica es atendida por voluntarios que superan los 50 años de edad. Esto crea un puente de escucha invaluable.
VOLUNTARIOS: el corazón del proyecto

Don Guillermo Bustos es voluntario desde hace una década
Quienes atienden la línea telefónica en este servicio de orientación socio legal, donan 4 horas a la semana.
Para buscar la excelencia en la forma en que responden tantas inquietudes diversas, son capacitados por AGECO en un proceso intensivo que incluye una batería de exámenes.
Don Guillermo Bustos asegura “la palabra clave es capacitación”. Este vecino de Hatillo es un educador pensionado que tiene 10 años de ser voluntario de este programa. En esta década de voluntariado, resume en una frase su mayor ganancia: “cuando oigo el muchas gracias y las bendiciones para uno”.
A la par de él, está don Gerardo Zúñiga; este contador pensionado viene a AGECO los viernes en la tarde. Sabiendo que al otro lado de la línea telefónica se pueden estar gestando muchas historias distintas, se presenta con una actitud de servicio que hace que le chispeen los ojos al hablar de su participación en este voluntariado.

Don Gerardo es contador pensionado y dona 4 horas semanales a este servicio
Nos habla de un aspecto importante: Cada cierto tiempo “tomamos 10 casos atendidos por otros compañeros; llamamos a las personas que marcaron la línea telefónica y les preguntamos cómo los atendieron”.
De esta manera monitorean la calidad del servicio que se está dando. “Escuchar frases como el servicio que me dieron fue mi salvación; logré solucionar lo que me desvelaba… Escuchar eso! Es que de veras este servicio cambia vidas”.
Andrea Monge García, Gestora del proceso del derecho humano y proyección social de AGECO lo explica claramente: “El servicio promueve el diálogo, la conversación. Está diseñado para la persona mayor y para su familia”. Por eso se reciben tantas llamadas desde quien busca oídos para compartir un relato, una memoria o una nostalgia, hasta quien necesita agilizar su pensión y carece de la información.
“Aquí se les da la información, no se les resuelve haciendo la gestión por ellos; les damos seguimiento para saber cómo les va yendo en sus trámites, pero ellos mismos hacen esos trámites. Respetamos su autonomía“, subraya Andrea.

Más de 300 casos atendidos se registraron en el primer semestre del 2025
Merecidos reconocimientos
Cada dos años AGECO recluta a nuevos voluntarios; los que ya son parte del servicio le ayudan a los recién llegados en las primeras llamadas que atienden.
Tanta preparación, esmero y cuidado, ha dado como resultado que el Servicio de Orientación socio legal de AGECO haya recibido varios reconocimientos siendo el último de ellos el Certificado de excelencia otorgado por la Organización de Estados Americanos, en el concurso “Más derechos para más personas” en 2016.
¿Y don Luis?
El protagonista de la historia con la que empezamos este reportaje evoluciona de la mano de la información. En las llamadas que realizó don Luis a AGECO, se enteró de que podría ser sujeto de un bono de vivienda; se le dieron números de teléfono para gestionar esta ayuda y formas de contactar a quienes realmente le podían solucionar.
En sus propias palabras, explica “La persona voluntaria que me atendió (en AGECO) me escuchó sin juzgarme y me explicó a qué subsidios podía acceder”. Y agrega: “Esa llamada me devolvió la esperanza. Sentí que alguien se preocupaba por mi situación, que no estaba solo”.
Don Luis hoy asiste a un centro diurno, reconectando con gente de su comunidad “y aunque sigo enfrentando dificultades, me siento acompañado y más informado sobre mis derechos”, concluye, luego de haber marcado ese número 2542-4527, que le recordó su derecho a una vida digna.