Periodista: Wendy Arias/

Antes de la pandemia, en el Liceo de Puriscal, era normal ver pasar una silla de ruedas a toda velocidad. Su conductor, dueño de una gran sonrisa y divertidas ocurrencias, recorría los pasillos saludando a estudiantes y profesores, mientras se dirigía a realizar alguna gestión como analista de sistemas en la institución.

Tury es amante del rock y vive la vida plenamente

Tury es amante del rock y vive la vida plenamente

Actualmente, las carreras en pasillos son menos comunes, pero detrás de cada clase o gestión virtual, está presente la asesoría o trabajo de “Tury”, el “lazarillo” de sus compañeros docentes y administrativos.

Él es Jorge Arturo Mora Vargas, conocido como “Tury”, de 39 años de edad, amante del rock, los viajes, su trabajo y de escuchar a los jóvenes.

Un hombre que sabe bien que, las limitaciones están en la mente, pues a los cinco años, fue diagnosticado con artritis reumatoide juvenil, enfermedad que provoca inflamación en las articulaciones, dolor, fiebre y pérdida de movimiento en distintas partes del cuerpo.

Un padecimiento con tratamiento, pero sin cura.

En lizethcastro.tv, conversamos con “Tury”, quien nos contó cómo cada meta lograda, significa proponerse una nueva, nos dice: “Desde niño fue muy difícil. Yo deseaba salir a correr o jugar, pero no podía, debía cuidar la fragilidad de mi cuerpo. Aceptar que debía cuidarme, no era sencillo de entender en aquella edad”.

Aceptar una silla de ruedas como compañera

Tury es informático en e Liceo de Puriscal

Tury es informático en e Liceo de Puriscal

Su madre, Vilma Vargas, le cargó en brazos cada día para llevarle a la escuela. Ella y su padre, Juan Luis Mora, se aferraron al anhelo de verle desarrollarse personal y profesionalmente. Se dedicaron a fortalecer su confianza, no obstante, la cuesta empezó a tornarse más empinada cuando ingresó al colegio, Arturo, debió aceptar, a su ahora muy querida compañera: la silla de ruedas. 

Recuerda: “Reconocí que debía usar mi silla de ruedas y tuve apoyo, pero no pude evitar dudar de mis capacidades. Disfruté el colegio, pero me acompañó la frustración de no sentirme igual a los demás. Perdí un examen de bachillerato y sentí que aquello era una tormenta, hubo quien me dijo que no podía y casi me lo creo. Se me dijo que no debía ir a un paseo o a la serenata, pero ¿Por qué? Yo puedo”.

“Aprendí a quererme”

"Mi padecimiento no me impide soñar ni cumplir metas. Aprendí a quererme y continué". Tury

“Mi padecimiento no me impide soñar ni cumplir metas. Aprendí a quererme y continué”. Tury

Arturo continúa: “A los 21 años acepté mi discapacidad y el hecho de necesitar ayuda por mis dificultades físicas, pero también entendí que mi padecimiento no me impide soñar ni cumplir metas. Aprendí a quererme y continué. Lo primero, fue aprobar el examen, lo segundo, sacar una carrera y de ahí, todo lo que me proponga”.

Sin embargo, cuando Arturo se graduó como ingeniero en sistemas, todos sus excompañeros de universidad empezaron a encontrar trabajo, menos él. Nos cuenta: “No me veían a mí, veían a la discapacidad y me dolió, pero transformé el dolor en fortaleza. No me quedé de brazos cruzados, con ayuda de mis papás abrí un café internet y estudié inglés. Aun así, yo tenía la espinita de trabajar para una empresa, demostrar que sí podía y que el padecimiento no me restaba como profesional. Insistí, hasta que lo logré”.

Actualmente, “Tury”, suma casi diez años trabajando como analista de sistemas en el Liceo de Puriscal, donde destaca por su carisma y profesionalismo.

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Sus compañeros lo describen como una persona servicial, jovial, de buen humor y presto a ayudar. Para él no existe la palabra “no” y menos “no puedo”. He llorado, he reído, he hecho cosas buenas y malas, pero de nada me arrepiento, porque eso es vivir, es caer y levantarse, es errar y corregir. Quiero más vida para lograr más cosas, viajar, aportar, enseñar y aprender”.

Para este puriscaleño, la clave de cada meta lograda está en la actitud con que se enfrentan las situaciones, ejerce su carrera, maneja su propio carro, ha visitado varios países solo y es un claro ejemplo de que si se quiere, se puede.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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