Periodista: Wendy Arias.

En medio de la pandemia,  a sus 79 años, don Ernesto Mena Jiménez, muestra que siempre debemos luchar por alcanzar los sueños.

Este adulto mayor decidió aprender a leer y escribir, porque desea con todo su corazón, dar lectura él mismo, a la Sagrada Biblia.

En lizethcastro.tv conversamos con este hombre que inició su curso de alfabetización en el Ministerio de Educación Publica (MEP) en marzo anterior, después de enfrentar una enfermedad.

Transmitiendo fe nos cuenta: “Le doy gracias a Dios que me dejó vivir más. El agradecimiento se lo doy a Él. Yo quería hacer algo y me dije: vaya, estudie. La meta mía es estudiar la Biblia, porque el único que me dejó vivir es Dios”.

Don Ernesto aprende a leer y escribir en el programa de educación abierta del MEP, en Grecia

Don Ernesto aprende a leer y escribir en el programa de educación abierta del MEP, en Grecia

Don Ernesto, forma parte del proyecto de educación abierta del MEP, dirigido a personas que no han completado sus estudios y que va desde la alfabetización, hasta el bachillerato.

Recibe clases los miércoles y jueves sin falta, en la Sede de Educación Abierta José Manuel Peralta Quesada, ubicada en Grecia.

“Quítense la vergüenza”

Sentado en su pupitre, con cuaderno y lápiz en mano, nos dice: “Primero hay que tener fe, pídanle a Dios sabiduría, no importa la edad, yo tengo 79 años y me siento como un chiquillo de 15. Cada uno hace su voluntad, yo tenía tantas ganas que aquí estoy; deseaba salir de ese nido donde estaba metido y estar aquí es la riqueza más grande que me ha dado Dios y le agradezco a ustedes (maestros) que me cuidan y me chinean. Perdí la vergüenza de andar con un bolsillo al hombro y recibo felicitaciones de todo lado. Quítense la vergüenza”.

Don Ernesto va a clases presenciales 2 veces por semana junto con 4 compañeros.

Don Ernesto va a clases presenciales 2 veces por semana junto con 4 compañeros.

Annia García Arias, profesora de estudios sociales y coordinadora del proyecto de educación abierta, explica que los estudiantes, específicamente en el curso de alfabetización, reciben lecciones de las cuatro materias básicas, con mayor enfoque en que aprendan a leer y escribir, así como a resolver operaciones básicas de matemática.

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Un grupo pequeño para cuidarle del COVID-19

Actualmente, la comunidad estudiantil en este sistema del Centro Educativo, es de 16 personas que recibe clases de manera bimodal (virtual y presencial). En el caso de don Ernesto, sus lecciones son presenciales, en un grupo de cinco alumnos, más su maestra Jennifer para así cumplir estricto protocolo sanitario.

La educadora relata cómo latió su corazón el día que encontró a este estudiante en el aula: “Cuando me topé con un adulto mayor aprendiendo a leer y a escribir mi misión tomó fuerza, es gratificante. Estudiantes y profesores le queremos mucho, es un ejemplo motivador”.

Continúa: “Él quiere leer la Biblia, otros quieren ser doctores, son tantos sueños y darles la oportunidad, es darnos ganas de seguir enseñado, recibimos mucho de ellos. Yo concluí mi bachillerato por madurez siendo adulta y voy por la cuarta licenciatura, sé que se puede”.

Las personas mayores de 13 años que deseen ingresar al curso de alfabetización o concluir sus estudios, deben consultar en su Dirección Regional, presentar su cédula de identidad, llenar una boleta y decidirse a “salirse del nido” como don Ernesto.

Los profesores que quieran ser parte del Proyecto de Educación Abierta, solo deben estar como oferentes en el MEP.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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