Yo te celebro Pa. Rigoberto Bonilla, un papá que abraza con el alma

Periodista: Lizeth Castro

Fotógrafos: Sissi Escalante y Esteban Monge

El joven Rigoberto Bonilla ignora que lo que pasará en el siguiente segundo le marcará la vida. Tiene apenas 18 años y es operario del ICE. En la calle, subido en la escalera, apoyado en el poste, tocará un cable de electricidad primario. Se suspenderá en el aire y caerá de golpe al suelo. Botará espuma por la boca, el cuerpo se le verá negro y una nube de humo no le permitirá a Armando, su compañero de cuadrilla, encontrarle sentido a la escena dantesca y al olor que suelta.  Todo será confusión, pero la vida le aplaudirá de pie el coraje. Eso, él también lo ignora. Desconoce que su novia en ese momento lo amará por encima de la consecuencia más dolorosa de aquél segundo:  la amputación de sus brazos. No sabe que se casará con ella y tendrán 4 preciosos hijos, sus tesoros.  Ignora que la primer prótesis es tan pesada que saldrá con el desayuno en el estómago y regresará del trabajo en la tarde a volver a comer algo. Hoy Rigoberto lo cuenta así: “Esas prótesis no me dejaban ni alzar un vaso de agua. Hoy estas son lindísimas, aunque sólo las uso en ciertas ocasiones, todo lo aprendí a hacer sin las prótesis”, y sonríe, sin cobrarle nada a la vida.

Aquél segundo lo cambió tanto que al nacer sus 4 hijos, los revisaba de pies a cabeza para confirmar “que todo está bien”.  Don Rigoberto no tiene brazos y eso sus hijos no lo notan. “Más bien uno peca de no captar la discapacidad. Papi es un papá normal. Es un ejemplo de no ponerse límites. Jamás se los ha puesto, nunca”, dice Patricia, que califica a don Rigo, de 1 a 10 con un 15!!

“Qué difícil decir la nota de Papi de 1 a 10. ¿Puedo decir más que 10?”, me pregunta Clara, otra hija. “Claro!, por qué le darías más que 10?”, le pregunto y ella me da la razón con sus ojos llenos de orgullo: “Uno tiene en la vida modelos a seguir y él para mí, es uno de estos. Pequeñita, jugaba conmigo, me ayudaba a hacer las tareas, siempre me enseñó a esforzarme, los valores que tengo me los ha enseñado”, y sonríe volviéndolo a ver de reojo mientras el fotógrafo le toma algunas fotos a él solito.

Escuchando a sus hijos, noto que don Rigoberto ha tenido que usar muy contadas veces, las palabras.  El, de pies a cabeza es EL PAPÁ, mayúsculo, el que ejecuta, el que avanza, el que no se queja, el que agradece la vida. Ana nos cuenta: “En las noches me da la bendición, me da un beso.  Ahora que estuve embarazada me hacía una cruz en la pancita” . Oigo a Ana y  dentro de mí pienso cuántos padres con sus brazos completos desperdician su fuerza en un golpe y no en bendecir el vientre de sus hijas.

Con el único hijo varón, el primero en nacer de los cuatro, hay muchos chistes. “Es el preferido”, dicen las hermanas y él se ríe sin desmentir el run run.  Dice Ronald, que calificar a su papá es “la pregunta de los 10 mil cincos”. Explica así:  “Mas que por palabras, nos enseñó por obras.  El es técnico eléctrico y yo me convertí en las manos de él, de hecho aprendí el oficio porque él me lo enseñó”. Ronald cierra con una anécdota que nos dibuja la dignidad de don Rigoberto,  una herencia más para sus hijos:  “Un día iba caminando con Papi y alguien llegó a darme plata porque la persona lo vio sin brazos. Papi me dijo con paz “no la coja”. No se molestó con la persona, le dio las gracias por lo que iba a hacer, pero jamás se me olvida que me dijo “no la agarre”. Jamás, lo he oído quedarse, vive ayudando a otros que han pasado por situaciones similares. Es un papá increíble”.

Ese es don Rigoberto, un hombre que ha escrito dos libros. Un papá que sin brazos aprendió a abrazar con el alma.

19 comentarios en “Yo te celebro Pa. Rigoberto Bonilla, un papá que abraza con el alma

  1. Definitivamente detrás de cada persona hay una historia, el. Rigoberto es un ejemplo de superación . Pero también mi padre es una persona que la cual admiro y doy Gracias a Dios por habernos enseñado los verdaderos valores familiares, principalmente el respeto a Dios a trabajar honradamente porque lo que mas cuesta es lo que nos hace valorar mas las cosas. A sus 74 años nunca ha fumado no tomado licor ha trabajado desde los 9 años, con un salió de jornalero se compro un lote y construyo una casita cuando se caso ya tenía donde vivir, a mucho esfuerzo compro una pequeña propiedad y nos regalo un lote a cada uno de sus hijos, nos dio estudio y nos saco adelante nunca nos hizo falta nada. Siempre nos ha dicho que uno le pide a Dios tres cosas salud, trabajo y sabiduria el resto viene por añadidura, salud para trabajar, trabajo para salir y sabiduría para pensar bien las cosas. Te amo papá.

  2. Hermoso. Simplemente una historia de coraje y amor. Muy bella historia en medio de tantas cosas malas q están pasando alrededor.

  3. Con tan solo 11 años recuerdo ver tras la ventana ver a mi mama irse de la casa…»yo voy a venir a verlos» nos dijo y mis cinco hermanos y yo con ojos en la cara la vimos partir…teniamos entre 3 y
    14 años nos quedamos con mi pa, las mayores a cargo de la casa y los mas
    pequeños y el con la responsabilidad de
    terminar de criarnos cuan dificil fue para
    el, hoy q soy madre lo se, pero nunca se
    dio por vencido y a su modo nos enseño
    de valores,de union, de amor entre
    hermanos de lucha incansable y
    conviccion para lograr lo q nos
    propongamos, somos hombres y mujeres
    de bien, con principios y eso se lo
    debemos a mi viejo y al amor con el q nos crio. Nunca nos dejo solos y hoy por hoy siempre estq pendientes de nosotros…Gracias papi x ser el mejor del mundo!!!

  4. Un papá extraordinario sin duda, gracias a Dios que le permitió ver más allá de una limitación, y transformar una debilidad en fortaleza, el amor y el espíritu de libertad son grandes valuartes de don Rigoberto. Felicidades por esos dones increíbles que han descubierto y conservado en familia, muchas bendiciones.

  5. Excelente reportaje a don Rigoberto, una persona muy especial que habla sin hablar y que nos da ejemplo a todos con su esfuerzo diario. Bendiciones para el, Dońa Lorena y toda la familia.

  6. Hola Liz (disculpa la confianza pero te leo tanto que siento que nos conocemos) mi nombre es Yisley, yo no tengo face, escribo desde el de mi esposo Braulio. La historia de don Rigoberto es hermosa e inspiradora, gracias por compartirla. Ahora yo voy a contar sobre mi «Pa» y por qué deseo y procuro celebrarle todos los días de mi vida a mi manera.
    Mi Pa es un hombre joven de casi 52 años que tiene 30 y pico de años de ser taxista y hoy soy lo que soy gracias a él y a su esfuerzo y por supuesto al de mami. A mi Pa no le ha tocado fácil pero siempre se pone los guantes, apechuga y sigue luchando y eso a mi me motiva mucho cada día, él es muy trabajador y responsable y tal vez no nos daba las cosas más caras pero siempre teníamos lo que necesitábamos gracias a sus manos y a su amor de papá. A veces pienso si en algún momento de su vida pensó en bajar los brazos y rendirse, no lo sé, porque no se lo he preguntado, solo sé que no lo hizo y por eso lo celebro. Lo celebro porque le agradezco todo lo que hizo y sigue haciendo por mi aunque yo ya sea una «vieja» casada y todo jiji. Agradezco porque sé que tal vez no me dice viéndome a los ojos que me ama pero todos sus detalles conmigo lo dicen y lo gritan. Liz es que me envía vídeos de cosas que él sabe que me gustan, ha aprendido conmigo sobre mi profesión (que también es suya) la Educación Especial, nos saludamos todas las mañanas por mensaje de texto y el la tarde yo le llamo para escucharlo, se mantiene al tanto de mis cosas y cuando nos vemos (por lo menos 2 veces a la semana) me da un besito. Yo por mi parte me siento super agradecida con Dios porque Pa está en mi vida y trato de retribuirle, pero una vida no me va alcanzar…
    A veces pienso que va pasar el día que ya no estemos juntos pero el corazón se me hace un puño y la garganta se me seca; entonces decido aprovechar el tiempo ahora que estamos.
    Le quiero celebrar a mi Pa simplemente porque lo amo y más…
    Nota: Mi Pa me dice Yis y Chiquita y yo le digo «Pa».

  7. Hermoso testimonio de este padre el cual ha luchado por sus hijos y ellos le reconocen su gran labor de padre.
    Mi padre tiene 72 años, humilde, trabajador, sencillo y sin duda alguna el hombre al que más amo. Desde mi niñez me enseño los valores que son tan importantes en la vida con todo su esfuerzo de campesino lucho para que mis hermanos estudiáramos y fuéramos personas de bien, es tan cariñoso y amoroso que cada vez que puedo disfrutar de sus abrazos y besos doy gracias infinitas a Dios por darme este padre tan maravilloso.

  8. Hermosa y ejemplar historia de coraje y valentia. Felicidades a todos los miembros de esta honorable familia.

  9. Q alegría más grande para esta familia tener a un hombre tan maravilloso, dichosos los q nos pueden dar un poquito de su historia para compartir.

  10. Mi más profundo respeto para don Rigo lo conozco desde siempre y claro que es un ejemplo de Padre, además Buenas mejengas de fútbol nos dimos.

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