Ser feliz, en la versión del Papa Francisco

El Papa Francisco nos dice que es ser feliz

Esto es parte de un discurso redactado por el Papa Francisco, quien no solo llama a la paz en un mundo convulso y golpeado por la pandemia.

El Papa hace también un llamado a no renunciar a ser feliz.

¿Y qué es ser feliz?  Así lo expresa el Papa Francisco:

«Me gustaría que recordaras,

que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades,

camino sin accidentes,

trabajo sin cansancio,

relaciones personales sin decepciones.

Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón,

esperanza en las batallas,

seguridad en el palco del miedo,

amor en los desencuentros.

Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa,

sino también reflexionar sobre la tristeza.

No es apenas conmemorar el éxito,

sino aprender lecciones en los fracasos.

No es apenas tener alegría con los aplausos,

sino tener alegría en el anonimato.

Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida,

a pesar de todos los desafíos,

tristezas, incomprensiones y periodos de crisis

emocionales y económicas.

Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas 

y volverse actor de la propia historia.

Es atravesar desiertos fuera de sí,

mas es ser capaz de encontrar un oasis en

lo recóndito de nuestra alma.

Es agradecer a Dios cada mañana por

el milagro de la vida.

Ser feliz es no tener miedo

de los propios sentimientos.

Es saber hablar de sí  mismo.

Es tener coraje para oír un «no»

hasta de aquellos a quienes aprecias.

Es tener seguridad para recibir una crítica,

aunque sea injusta.

Es besar a los hijos,

mimar a los padres,

tener momentos poéticos con los amigos,

aunque ellos nos hieran.

Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre,

alegre y simple,

que vive dentro de cada uno de nosotros.

Es tener madurez para decir «me equivoqué».

Es tener la osadía para decir «perdóname».

Es tener la sensibilidad para expresar «te necesito».

Es tener capacidad de decir «te amo».

Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz.

Que en tus primaveras seas amante de la alegría.

Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría y la paz.

Y que cuando te equivoques en el camino,

comiences todo de nuevo.

Pues así serás más apasionado por la vida

y descubrirás que ser feliz

no es tener una vida perfecta,

sino usar las lágrimas  para regar la tolerancia.

Usar las pérdidas para refinar la paciencia.

Usar las fallas para esculpir la serenidad.

Usar el dolor para lapidar el placer.

Usar los obstáculos para abrir las ventanas

de la inteligencia.

Jamás desistas…

Jamás desistas de las personas que amas.

Jamás desistas de ser feliz,

pues la vida es un espectáculo imperdible.

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