Por: Lizeth Castro
Querido recuerdo doloroso:
Te saludo con respeto porque fuiste mi maestro hace mucho. Me enseñaste a ser fuerte, a tener sentido de mi propia dignidad y a hacer una lista de mis “NO-NEGOCIABLES”.
Me acuerdo que en aquél momento cuando eras parte de mi presente, tomé un lapicero y me decidí a tener una conversación que me daba miedo. Era conmigo misma. Entonces supe que vos eras tan sólo una parte de lo que me sucedía. La otra parte ocurría dentro de mí.
Tu presencia hizo fiesta con mis inseguridades, mis complejos y mis miedos. Entonces, entendí eso que vuelvo a repetir: una parte de dolor me lo generabas vos, y otra parte me la generaba yo misma.
Con esto claro, me senté con mi Ministro de Asuntos Internos y decidimos hacer una gran lista de dos puntos: No se negocia la dignidad. No se negocia el amor propio.
Hecho este documento trascendental, te lo entregué a vos para notificarte que terminábamos. Entonces pasaste a ser un recuerdo doloroso.
Pasados los años, de nuevo me he reunido con mi Ministro de Asuntos Internos y decidimos comunicarte oficialmente que: No te daremos más poder para que sigás martillando mi mente. Tiro a la chatarrera el martillo. Tampoco te daremos ningún lugar de privilegio en el ampo de “Situaciones que ya pasaron y me causaron dolor”. Pasás a ser un anexo de consulta libre, es decir, cuando sea estrictamente necesario ponerte de ejemplo para contarle a otros que la basura hay que botarla al basurero, te sacaré del ampo. Si no, no tendrá sentido.
Mi Ministro y yo hemos firmado un acuerdo con la libertad. Hicimos una fiesta enorme que jamás terminará.
Si empecé esta carta con un “Querido recuerdo doloroso”, te notifico que cuando te saque del ampo para lo que ya te conté, te llamaré “Lección de vida que me hizo más fuerte”. Así no seremos enemigos, ya no más poder, ya no más.
Me despido de vos, antes de meterte en mi ampo,
Yo, más fuerte que ayer.
15 comentarios
gracias, muy hermoso. Todas tenemos un ampo con nuestras lecciones de vida. Saludos.
Me separe de mi esposo hace cuatro años por infidelidad precisamente el mes que viene va a volver yo tengo 60 años y el 63 ambos pensionados, tenemos 3 hijos de 39-36-33 sola una casada y el mayor vive conmigo ellos no me apoyan pero no se oponen, el ha pedido muchas disculpas parece que esta viviendo una vida sana pero tengo miedo.
Gracias Lizette por compartir mensajes tan importantes para nuestra salud mental y nuestra conciencia. En este caso así es, las malas experiencias se quedan en el pasado y aunque los recuerdos no se pueden borrar, hay que aprovecharlos a nuestro favor para que dejen de doler. Un abrazo.
Tengo un recuerdo doloroso que aún después de un año y medio casi q pasó, aún tiene cierto poder en mi mente y en mi corazón. ..y no se como sacarlo…
Definitivo la basura al basurero !! En esta semana empece a hacer limpieza y le estoy pidiendo a Dios que me de fortaleza para mantenerme firme hasta que ya no sienta nada y este completamente sana.
Sabes Liz me servio de tanto leer esta carta, deberás que hay que situaciones tan dolorosas que uno permite, que hay que echarlas en el basurero.
Bellísimo…a practicarlo las veces q sea necesario…Adiós recuerdo doloroso, no te extrañaré.