Por: Lizeth Castro

Los psicólogos dicen, por lo general, que hay que buscar el momento indicado, el minuto oportuno, el ambiente propicio, la hora correcta, el tono de voz necesario para hablar y proponer en pareja. He de decir que una de las ocasiones más importantes en que mi vida dio un vuelco total, no contó con el momento, ni el ambiente ni la hora ni el tono necesarios. Se dio. Y punto.

Tras 4 años de divorciados, mi ex esposo y yo coincidimos en mi carro para ir a una actividad de nuestra hija.  El carro de él estaba en el mecánico, y en aquel momento vivíamos lejos el uno del otro y todas las veces que conversábamos era sobre nuestro tesoro en común: nuestra niña.  Porque ella me lo pidió, pasé por él para ir juntos a verla bailar en la escuela. En ese preciso momento, cada quien estaba en un punto de la vida distinto: Yo, llena de dolor, 20 días atrás había perdido un bebé de una relación importante que se había acabado con mi embarazo. Resentida,  rechazada, decepcionada, malherida, rasgada en pedazos; así estaba mi alma. El, tenía otra hija de una relación que no evolucionó románticamente hablando y en su trabajo aún estaba tratando de salir adelante como consultor.

Cuando mi ex esposo se sube al carro nos saludamos, cortésmente, como era la costumbre. Me preguntó cómo me estaba llendo con todo incluida la pérdida de mi bebé. Le respondí sin mayor detalle ¨Bien, todo bien. Ahí voy. Hay que seguir. Sólo eso. Hay que seguir adelante, ni modo”.  Mi escueta respuesta dio paso a su profunda propuesta que nos cambiaría la vida a ambos:

– ¨Tengo algo que decirte¨, me dijo con tono tranquilo.

– ¿Ajá?  ¿Algo pasa con nuestra chiquita? ¿Te dijo algo de lo de mi bebé?

–  Si, hablamos de eso, pero eso no es lo que tengo que decirte ya.

– ¿Entonces?

– Quiero que volvamos. Siento en mi corazón la enorme necesidad de decirte que quisiera que volvamos a estar juntos, vos y yo. Si no te lo digo, me quemo.

Yo seguí manejando en absoluto silencio y en un “alto” en una calle estallé al borde del llanto y lo volví a ver.

– “Por supuesto que no. No y no. ¿Tenés lástima de lo que me pasó con el bebé?  Yo puedo caminar sola por esta vida. No me subestimés”, le dije llena de dolor.

– “No te estoy subestimando¨, me dijo con total control de la situación. “Sé que podés caminar sola por esta vida y esa es una de las cualidades que más admiro de vos.  Es que quiero, de veras, que podamos volver a estar juntos.  Que envejezcamos juntos”.

– No. Por supuesto que no, le repetí.

–  Tranquila. En otra oportunidad lo podríamos volver a hablar o no. Solo tenía que decirte esto que siento dentro de mí y eso es importante para mí, decírtelo, me dijo.

¿Era el momento propicio? Un carro, mi corazón sangrando, camino a una actividad de la escuela, un día entre semana…Seguro algún psicólogo le hubiera dicho a Luis: “No le digás nada en este momento. Ella no está preparada”, pero me cuenta él que desde hace días una voz interior le decía que era momento de hablarlo.  Sí, volvimos a casarnos. Aquél NO rotundo fue convirtiéndose en un SI confiado y tan fuerte como el rechazo del principio.  Siempre le digo a  mi esposo, que me encantó su mirada llena de paz al recibir mi NO. Me fascinó su corazón sin miedo, hablándome, tan expuesto y vulnerable, tan desnudo y tan sin poses.  Me enamoró su compromiso, su paciencia para que mi corazón roto se sanara.  Me re conquistó su respeto hacia mis días fríos, helados de tristeza. Me volvieron a ilusionar nuestras conversaciones, compartir los sueños, ser quienes somos tal y como somos. Hoy, agradezco ese chispaso divino de valentía que aprovechó mi esposo, porque si no me hubiese dicho nada, ¿dónde estaríamos?, de qué nos hubieramos perdido, de tanto!

No esperés demasiado, que la vida es muy corta.  No alargués la búsqueda  del “momento oportuno” porque el miedo puede ser quien te esté dando la métrica equivocada de cuándo actuar. No te tardés en decir y proponer esperando encontrar el famoso minuto adecuado. No ensayés el tono de voz. Simplemente seguí tu voz interior y que ella hable y cuando el amor habla hay que hacerle caso. Actuá. Dejá de pensarlo tanto, que el tiempo no perdona y podrías perder los mejores momentos de tu vida por estar esperando el momento ideal.  No busqués con lupa lo que tu corazón ve con tanta claridad. No lo pensés tanto que los segundos corren y lo que debés hacer es vivir y actuar.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

68 comentarios

  1. Linda historia. La conocí hace unos años y me alegra mucho que esta unión sea cada día más fuerte y sean tan felices. Bendiciones Lizeth.

    • Liliana Moya Calderón on

      Excelente historia y además la humildad y el reconocer que se puede “perdonar” somos humanos y no perfectos, felicitaciones a los dos, por la madurez con la que afrontaron el momento

    • Que linda historia hasta suspire! Esta historia hace creer en el amor y me encanto la frase” No busqués con lupa lo que tu corazón ve con tanta claridad” aveces debemos dejar de desconfiar de nuestro corazón, escucharlo y sobre todo seguir lo que nos dicta.

  2. Bueno lizeth calienta y esforzada mujer x yo amo alguien y estoy igual solo que yo jamas lo diría x ser mujer y si lo tengo,entre pecho y espalda.8

    • Mauricio Vargas Becerril on

      A pesar de las adversidades vividas, lo mas importante es que sean felices en su nueva etapa. Muchas felicidades y gracias por compartir tan hermosa carta.

  3. Si se puede creer en el matrimonio, uno puede ser feliz con esa persona que Dios eligió para cada uno de nosotros, porque así es el lo diseño para nosotros, el complemento perfecto
    El diálogo es la clave de un matrimonio sano, y me alegra profundamente que los 2 volvieran a decir que Si a esa misión tan hermosa que es el matrimonio
    Los Angeles del cielo están regocijados por ustedes, Dios le bendiga y orare siempre por su unión.

  4. Mi actual esposo hizo algo parecido, no estuvimos casados antes, nos conocimos el año pasado…y todo fué muy rápido, yo no lo pensé mucho cuando me propuso matrimonio después de 10 años de haberme divorciado y pasado por relaciones sin mucho éxito, yo pensé lo mismo cuando me lo propuso, “no lo voy a pensar mucho, voy a seguir a mi corazón…la vida es corta”, hoy estamos felizmente casados, el es danés y yo tica. Vivimos un tiempo aquí en Dinamarca y otro en Costa Rica. El a veces me dice: “cada minuto me convenzo más de que no fué un error casarme contigo, eres la mujer de mi vida” y yo en mis adentros pienso que sí, que los soy así como él es el hombre más maravilloso que puedo haber conocido, los dos tenemos hijos ya grandes, estamos en la madurez de nuestras vidas, pero disfrutamos como adolecentes cada minuto que pasamos juntos…

    • Excelente el que compartas esta historia. Y con mucha razón, creo que hay que gritar a veces las decisiones de un solo, sin pensarlo mucho.
      Gracias por compartirla.

  5. hola!! te admiro mucho..mi historia podría dar una lección d vida..me gustaría contar en algún momento

  6. Carlos Rojas on

    Muchas gracias por compartir esta experiencia de vida con nosotros, me motiva a llevar a cabo cosas que no he hecho esperando por ese momento oportuno. Que Dios les continúe bendiciendo.

  7. El momento adecuado no existe. Se nos va la vida, el amor, los amigos y hasta los sueños esperando el momento que podría no llegar. Por eso la vida se convierte en instantes donde yo alejo mis miedos y comienzo a volar…

  8. El momento adecuado no existe. Se nos va la vida, el amor, los amigos y hasta los sueños esperando el momento que podría no llegar. Por eso la vida se convierte en instantes donde yo alejo mis miedos y comienzo a volar…

  9. Ay Lizeth,gracias,gracias,gracias,tengo años tratando de tomar la decision de tomar el control de mi vida,y de mis hijas,y el miedo me gana,estoy decidida del momento,solo me falta el valor,espero en Dios tomar esa decision,hoy,saludosk

  10. Q calidad d mujer, sus experiencias, sus historias, pero escucharla leerlas, es conmovedor! Felicidades Liz! Yo digo q debería quedarse fija en la emisora!!!

  11. Hannia Calderón Morales on

    Aquí estoy, secando las lágrimas de mi rostro! Que bello mensaje! Es Dios quien le habló a tu esposo! Una bendición

  12. Era el tiempo de Dios, y esa voz o sentir que tenía tu esposo era la voz de Dios…definitivamente su voluntad se mueve aun en los momentos mas difíciles, todo tiene un hermoso propósito en nuestras vidas…que testimonio!! Grs x compartirlo!!
    Bendiciones…

  13. Lettybolrrerl on

    como anillo al dedo así llegó este artículo en mi corazón! Fuiste como un ángel caído del cielo! Dios susurrando en mi oído! Mil gracias x compartir y llenarme de optimismo y fuerza!

  14. Un psicologo jamas te va decir en que momento actuar el te va dar las armas y las pistas necesarias para que seas vos quien actue jamas va decirle como vos decis no lo digas aun no es el momento.. te podra decir que busques las formas y maneras necesarias en las que el yo interno de cada persona se sienta preparado para decir lo que piensa. No en un momento lleno de perfeccion. De eso no se trata. Quiza su esposo lo hizo en ese momento porq ese YO y ese super yo que parten de el esta en su maxima expresion de tranquilad de un equilibrio que se considera cm justo y apropiado para actuar.. de ese momento adecuado es el que habla un psicologo no de un momento perfecto donde no haya dolor ni nada relacionado (eso seria imposible,siempre hay momentos de angustia) de ese momento y no del momento que vos idealizas es del que hablan.

  15. El tiempo de Dios es perfecto y aveces nos pasa por prueba de fuego para prepararnos para cosas grandes …. cuando somos probados como el oro

  16. Exc historia y de gran enseñanza donde nunca hay que dar las cosas por perdidas, y que increiblemente son casos que se repiten en muchas parejas..
    Bendiciones

  17. Ericka Sequeira on

    Querida Lizeth me llena de una gran alegria y emocion esta historia q no puedo evitar las lagrimas e inmagino la inmensa felicidad q ust siente y me hace sentir muy feliz de ver q estas si pueden pasar en la vida real y q el amor si lo puede todo. Mi admiracion y respetos siempre. Me encantan sus historias son inspiradoras. Le deseo muchisimos exitos y mil bendicionesjunto a todos los q ama.
    Atte: Ericka.

  18. Melissa hernandez on

    Gracias por compartir su vida con nosotros cada blog cala en nuestras vidas y de nuestras familias .. una excelente profesional es ud

  19. Andrea Tuk Rodríguez on

    Tu historia me conmovió hasta las lágrimas! Que valentía y amor más grande te demostró el! Y que lección tan grande me enseñaron los 2! Gracias por compartir con tanta gente que a pesar de que te conocemos vos no a nosotr@s! Un fuerte abrazo!

  20. Lineth Brenes on

    Sin palabras… cuantas veces dejamos pasar las oportunidades sin darnos cuenta, sólo por el tonto orgullo y el resentimiento

  21. Lineth Brenes on

    Sin palabras… cuantas veces dejamos pasar las oportunidades sin darnos cuenta, sólo por el tonto orgullo y el resentimiento

  22. Lineth Brenes on

    Sin palabras… cuantas veces dejamos pasar las oportunidades sin darnos cuenta, sólo por el tonto orgullo y el resentimiento