Por: Lizeth Castro
No quisiera jamás escupir tu rostro, el mismo que se transformó de dolor a plenitud cuando me diste a luz.
No quisiera jamás golpear tus piernas, tan veloces cuando corrieron para traerme del kínder cada vez que iba a llover.
No quisiera jamás pellizcar con odio tus mejillas, algo manchadas de sol de trabajar por mí para que saliera adelante con mis propios sueños.
No quisiera jamás quemar tus manos, con las que me pusiste los pañales, me enseñaste a abotonarme, cosiste mis vestidos y me aplaudiste cuando me gradué.
No quisiera jamás dejarte abandonada e indefensa con tu alma llorando y en vilo, la misma alma que me ha amado entera, cada día de mi vida.
Ni hija perfecta, ni madre perfecta. No somos perfectas y nuestra historia tiene acuerdos y desacuerdos. Pero hay algo que no está en discusión: no quisiera jamás dejar de decir tu nombre como el gran primer amor que sos para mí, como la primera maestra que tuve, como la más exigente escultora que me moldeó, como la mujer amada de mi corazón, como la reina de mis cuentos, el hada que ha sido cómplice en mis deseos.
No quisiera jamás dejar de amarte y nunca lo haré Mamita de mi corazón.
18 comentarios
Liseth, la felicito por este artículo y por mucho más.
Siempre he admirado su Alma blanca y noble. Además siempre he creido que
usted es una mujer de las que hacen lo que dicen que hacen… mil bendiciones !
Y muchas gracias por tanto.
Bello mensaje.
Muy bello me identifico , ese sentimiento eterno ese te cuidaré hasta el ultimo día de tu vida . Kizeth te felicito por compartir este bello reportaje. Bendiciones.
Palabras sabias , jamás le haría daño a mi madre y a mi padre si siempre están hay para mi yo voy a estar hay para ellos siempre.
Lizeth, que belleza, me sacaste las lagrimas. Mi viejita tiene 97 añitos y tiene la vida en un hilo, como una velita que se va apagando. Dios te bendiga por esas cosas tan lindas que escribís. Te admiro mucho. Un abrazo.
Bello Muchas gracias x compartirnos ese emotivo y real sentimiento hacia nuestras madres .
Lizeth escribis tan bonito y con tanto sentimiento que no es la primera vez que me sacas las lágrimas. Diosito te siga bendiciendo a ti y tu familia.
soy voluntario del Hospital Nac de Gereatria Dr; Raul Blanco Cervantes y he visto con dolor muchas caritas moradas por golpes, de sus seres queridos.
Que mensaje màs bello, felicitaciones