Mi estrategia se llama tener paz.

Mi estrategia ante la crisis será la paz.  Me lo planteé el día en que más cansada me sentía. Luchaba todos los días, incansablemente, tratando de encarar la situación, convenciéndome de que voy a salir adelante, de que no renunciaré a lo que creo. Todo eso estaba bien pero me sentía agotada, muy agotada.  Me senté a pensar qué hacía que a pesar de ser fuerte, me hiciera sentir débil. Y me propuse hacer lo siguiente:  lucharé con paz. Hablaré con paz.  Amaré con paz.  Perdonaré con paz. ¿Luchar con paz? Sí, con la misma paz con la que David luchó frente a un gigante llamado Goliat.  Esa paz que el corazón humano no fabrica pero que puede solicitar y le es dada. Esa paz que permite en medio de la tribulación, pensar y actuar. Esa paz envolvente.  Con esa lucharé.

Mi estrategia ante la crisis será la paz. La atesoraré, la defenderé y la guardaré. Nadie me la quitará. Ni la enfermedad, ni un huracán ni el pronóstico más duro que me puedan dar. Ni empezar o terminar una relación; ni abrir o cerrar mis ojos en el día;  ni respirar el éxito o el fracaso; ni estar en completa soledad o en la compañía de quien amo.

Esa paz está y vendrá conmigo como la sangre que fluye por mis venas.

Mi estrategia se llama tener paz. Sólo así podré vencer en la batalla diaria de la vida. Con paz.

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