El día es una olla tapada. Cada uno de nosotros es dueño de una e ignora lo que trae adentro.  Conversando con alguna gente, encuentro que las quejas son un limpión que le ponemos encima y nos tapan la olla, es más ese trapo sucio, de siempre, no permite ver la tapa.  La lástima es otro pedazo de tela que cae sobre la olla y nos impide abrirla.  “Yo no tengo, yo no puedo, yo no debo, pobrecita yo, para qué este día si no tengo lo que otros tiene”, y ni siquiera se dejan sorprender por lo que trae el día nuevo.

Lo único que abre esta olla, es el agradecimiento.  La palabra GRACIAS es la magia que nos deja ver todo lo que hay ahí adentro.  Gracias, aún sin saber lo que sucederá, pero esa palabra tiene el gran poder de predisponer a la mente y al corazón a esperar que suceda lo que tenga que suceder, con la sabiduría de aquel que dice “Ignoro el segundo que sigue, pero sé que este día es único y agradezco la oportunidad de vivirlo.  Al final, agradeceré los minutos concedidos y me dispondré a esperar que mañana vuelva a vivir un único día”.

El dia es una olla tapada, destapémosla con agradecimiento.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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