Ernesto es dueño de sí mismo y eso siempre hay que celebrarlo.  Cuando Ernesto “Lobito Fonseca”, era motocrosista internacional, campeón, ganador, sabía que su coraje era lo que lo convertía en hombre exitoso.

Luego del 2006 el panorama cambia y un accidente lo pone a decidir quién quiere ser. Hoy, triatlonista, con la mayor parte del cuerpo inmóvil, es ejemplo de la fuerza interior que convierte a “Lobito” en campeón de por vida.

Te recomendamos de Archivo: Doña Pilar, el mejor regalo de mi vida

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

Comments are closed.