El valor de una hora

Leí que don Eduardo Li, en la cárcel en Suiza donde se encuentra, tiene derecho a una hora de sol.  Es, además, una hora obligada, nadie puede quedarse en su celda, por más depresión o enfermedad que tenga. Y me puse a pensar en el valor que tiene una hora. ¿En qué gasto yo una hora de mi día, de mi valioso día?    Además, nadie me dice qué hacer con esa hora. En la cárcel donde está Li, nadie puede tener iniciativa sobre qué hacer con su tiempo, ni proponer que la hora de sol de hoy se sume a otra mañana o a la de pasado mañana…  El que no trabaja en las labores que tiene la cárcel, tiene que  estar en su celda y punto.

Entonces la pregunta se agiganta, ¿En qué gasto yo una hora de mi día, de mi valioso día y qué propongo para que cada hora tenga sentido?¿Se desearía el señor Li tener una hora de las mías?.

Caigo en cuenta de que la libertad que tengo me mete en un gran compromiso:  usar mi tiempo.  No es dinero que se puede reponer, ni un carro que se puede arreglar, ni una casa que se puede agrandar. Es tiempo que se nos va, que se acaba, que pasa, minutos que no se repiten, que se invirtieron o se gastaron sin derecho a ser re-utilizados, que fueron gozados, disfrutados o sufridos y malgastados.

A mi hija mayor siempre le he dicho que ojalá coleccione momentos, no cosas. Y qué es el tiempo sino momentos en fila a los que tenemos que darles vida, nuestra propia vida, nuestro aliento., nuestro sello. Si usamos mal el tiempo otros se arrogarán el derecho de administrarlo mejor que lo que lo hacemos nosotros.  No puedo imaginarme cuánto debe doler y pesar una hora de sol al día.  Una obligada, rutinaria y larga hora.

14 comentarios en “El valor de una hora

  1. es cierto Lizeth…..no apreciamos las cosas……no sabemos cuanto vale la vida….se desperdicia…..mucha gente solo piensa en TENER DINERO a cualquier precio…como sí fuerta todo……..pobrecitos….lo importante es el verdadero AMOR…..tener paz…y TENER BUENA SALUD…….saludos….LA ADMIRO MUCHO……BENDICIONES….

  2. Tiene toda la razón doña Lizeth. Me permito agregarle dos elementos que he logrado ver en situaciones similares, dado mi trabajo como abogado penalista.

    El primero es el escarnio. Aunque es indudable que el periodismo investigativo cumple una función primordial en la búsqueda de la transparencia, el abuso de algunos medios ha generado un clima casi medieval-inquisidor en la población. Cualquiera que sea acusado de un delito penal es automáticamente culpable y corrupto. Si se le declara inocente no es porque era inocente sino porque «se salió con la suya».

    Lo anterior se hace -y puede usted ver el ejemplo del mismo señor Li en redes sociales- sin la menor compasión. Es el equivalente de aquellos a quienes ponían en el cepo en la plaza para que les tiraran comida podrida. Todo lo anterior suele permear a familia y amigos.

    La segunda; agudizada en el caso de Li por la distancia, es la soledad. Cuando una persona es ingresada en prisión preventiva, el primer domingo viene a visitarlo todo mundo. El segundo domingo llegan 8 personas. El tercer domingo, la mamá. Tres meses mas tarde no llega nadie. Entonces el tema de qué hacer con el tiempo toma una dimensión mucho más compleja.

    Reimagine el uso de sus horas, pero sin poder interactuar con sus amigos o familia. En la prisión La Reforma, las celdas más cotizadas son las de máxima seguridad. Una hora de sol al día es una hora de teléfono público al día, porque hay un teléfono en el patio, y la gente está dispuesta a estar 23 horas en un calabozo húmedo, maloliente y denigrante con tal de tener contacto con sus seres queridos una hora al día.

  3. Excelente su comentario, me pregunto porque muchas veces no sabemos valorar tantas cosas, entre esas el tiempo, cuanto no puede dar una persona en una hora de amor y cariño, a quien lo este necesitando, y tambien valorar el tiempo en pasar con la familia, los hijos, los hermanos y todos aquellos que nos hacen sentir bien. En verdad una hora de tiempo no tiene precio.
    Yo hace un timepo he reflexionado sobre el tiempo porque he sido adicta al trabajo y me digo nadie me va a devolver el tiempo que le quite a mis hijas, sin embargo sigo trabajando con amor por ellas y mi mietecito que lo adoro es una cosa preciosa.
    Al igual que uno de los comentarios anteriores, lo podre compartir con mis amigos?.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.