La depresión y el cansancio extremo llevaron a Rebeca Salazar a ser internada en el Hospital Psiquiátrico. Mujer, madre, esposa y motivadora, Rebeca vivió un estrés post traumático, que se manifestó en ella cuatro años después de sobrevivir a un accidente de tránsito donde su esposo, Alexander Reyes, tuvo que ser amputado de ambos brazos y ella -que iba a la par de él- vivió todo desde su asiento de copilota.
En aquél momento trágico Rebeca resultó con una herida profunda en su cabeza, que requirió un internamiento y cirugía, mientras su esposo se debatía entre la vida y la muerte.
Como si no fuera poco este largo túnel de incertidumbre, a horas de salir del hospital, Rebeca vivió la pérdida de su padre “mi héroe, mi todo”, como dice ella. La muerte del hombre que siempre marcó su vida con un amor incondicional fue ingrediente poderoso de algo que se vino gestando en su alma.
Madre de 4 hijas y tratando de resolver todo, Rebeca asumió todas las tareas del hogar que incluían los cuidados de sus hijas pero ahora sumando el hecho de convertirse en los brazos de su esposo.
Todo esto decanta en una depresión profunda que 4 años después del accidente la tumba en lo más profundo de un hoyo oscuro que a criterio de un psiquiatra ameritaba su internamiento.
Rebeca se internó durante 15 dìas. Su testimonio completo lo encuentras en nuesra revista en el Podcast Desde el alma con Lizeth Castro