Mecánico de frenos, Mauricio Bustamante venía de noche, de una fiesta en Escazú.  En el Puente los Anonos, a sus 30 años, sufrió el inesperado ataque de un conductor que venía pasando y le lanzó a Mauricio ácido de batería en sus ojos.

La vista, nunca más. Pero su vida se transformó y hoy dice “No necesito ver para ser feliz”. 

El episodio 4 completo con este impactante testimonio lo podés encontrar en esta misma revistaDesde el alma con Lizeth Castro, en el episodio titulado “Millonarios.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

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