Luis Alonso Naranjo ignoraba en marzo que la vida estaba a punto de hacerle un examen en una de las materias más difíciles: La materia del perdón.

Aquél sábado 7 de marzo manejaba su carro, rumbo a uno de los conciertos que tenía con el grupo nacional que lidera, Escats.  Este año la gira nacional de esta exitosa banda incluye desplazamientos a Pérez Zeledón, por eso iba rumbo al sur del país. El cantautor se acuerda, como si fuera hoy:  “Ibamos con tiempo. El concierto era a las 8 y yo quería llegar tipo 5 de la tarde. Iba con las dos coordinadoras del grupo de fans.  Como a las 3 y 45 sucedió todo de repente”.

En ese momento,  había una fila de unos 10 carros que venían de Pérez Zeledón a San José, o sea en sentido contrario a Luis Alonso.  Un hombre de nacionalidad estadounidense empezó a acelerar y rayar uno tras otro hasta que llegó a la curva. “Y en la curva me topa de frente, nada que hacer. Ese accidente era para morirnos”, afirma.

En el choque, la cola del carro de Luis pega en el paredón lo que convirtió a María Palma, la pasajera que iba en el asiento de atrás en la víctima que más sufrió golpes. Ella se fracturó la clavícula y la cervical que sostiene la cabeza.  La copilota, Melissa López se fracturó la mano y Luis Alonso aún está en recuperación de una fractura en la lumbar 2, en su columna, lo que lo mantuvo inactivo de su trabajo y en total reposo durante 1 mes completo.

Los tres sobrevivientes no entienden aún cómo es que la vida les ha dado chance de contar la historia. “Cuando los choferes de los carros que el gringo había rayado ven que nos chocó, mientras viene la ambulancia le empiezan a gritar que qué irresponsable, que qué barbaridad y él se pone a llorar. Yo le digo que se acerque y así como estaba yo, en el asiento, sin moverme, le doy la mano. El lloraba mucho. Yo le dije en español que se tranquilizara y cuando vi que no me entendía le hablé en inglés y lo tranquilicé.  Hoy me pongo a pensar qué curioso que más bien le dí consuelo a él. Eso sólo Dios lo puede hacer en mí porque la “alka-seltzer” que yo era hace 5 años jamás lo hubiera hecho”, señala Luis.

¿Y qué sucedió con el gringo responsable de este accidente?  “La fiscalía lo dejó irse para los Estados Unidos. Allá está. Yo lo perdoné y eso me alegra mucho por mí mismo, pero hay un debido proceso, hay leyes que debieran aplicarse y con él no sucedió nada.  Esa es la parte mala de la historia”, comenta.

Luis Alonso y sus compañeros de Escats estrenan hoy su video “Sólo como amigos” (en youtube se localiza en https://www.youtube.com/watch?v=yilITJPwS30) porque la vida continúa, a pesar de todo.   “Espiritualmente toda esta experiencia ha sido muy rica.  A veces Dios nos prepara para el exámen, nos da la materia y quiere ver si nos quedamos en el discurso o si está haciendo efecto lo que El nos está enseñando. Cuando yo le dije a Dios que agarrara mi corazón como una venta de garaje, que botara, regalara, quitara y pusiera lo que El quería, así fue.  Y el está trabajando conmigo.  Creo que con esa experiencia me fue bien en la materia, he perdonado”, señala.

Acerca del Autor

Soy periodista desde que tengo uso de razón. Siempre me gustó preguntar por todo y escuchar respuestas, incluido el silencio como la mejor en algunos casos.

Comments are closed.