El se mató pero mi vida no acabó ahí

“El día antes de quitarse la vida intentó matarme a mí y a mis hijos”. Gabriela Chavez recuerda así lo que sucedió hace cinco años cuando la persona con la que estuvo casada por trece años y  padre de sus hijos, decidió suicidarse.

“Tuve que salir huyendo hacia la casa de una compañera de trabajo, mi hijo Anthony estaba en sexto grado, Katherine la de en medio tenía nueve y Nicolle seis. Durante años habíamos sufrido por el alcoholismo de él;  pero ese día la vida para alguien acababa pero nacieron muchas preguntas.  ¿Cómo les explico a mis pequeños  lo que sucedió?, ¿Cómo les digo que su padre no solo no vivía sino que  él se mató? ¿Y ahora qué hacer para enfrentar la vida? ¿Cómo pasar este dolor tan inmenso” .

La historia cambió y dio un giro completo cuando ella se decidió a comprobar la verdad de lo que  había escuchado. Que Dios, según la Biblia, tiene cuidado de la viuda y del huérfano.  La realidad era una: hijos en la escuela, una casa que pagar, comida, vestido y calzado para tres pequeños, muchas deudas  y sus ingresos como dependiente de una tienda no alcanzaban.

“Sonará increíble pero cuando ya no había nada para comer, llegaba gente con comida, cuando se acercaba el pago de la casa y yo tenía solo la mitad de la plata siempre se abrió una puerta” dice sonriente esta mujer.

Para ella el secreto fue el reto que le hizo a Dios. “Yo estaba viviendo un dolor indescriptible, un trago amargo un proceso duro de verdad pero le dije a Dios: ayúdame, tengo tres hijos que sacar adelante, su padre se quitó la vida, ¿Cómo puedo perdonar a quien hirió el corazón de lo que más amo, mis hijos?, ayúdame vos porque yo no puedo”.

Y Gabriela resume con tres palabras la contestación a aquel reto, “Dios lo hizo”, pudo salir adelante, siguió pagando la casa donde vivían y enfrentar el rotundo cambio emocional y económico que ella y sus hijos vivieron.

Pero la historia no acaba ahí, ella pudo rehacer su vida,  se volvió a casar con alguien que ama a sus hijos y les da a todos ellos el lugar que se merecen. Hoy está feliz,

“Escribí a lizethcastro.tv porque quiero que gente que enfrenta lo que yo viví sepa que si se puede, que con un suicidio de un ser cercano no se acaba todo, que si se puede perdonar, que hay salida para hijos que quedan huérfanos porque alguien decidió quitarse la vida, que si hay segundas oportunidades, que el  secreto para salir es agarrarse de Dios, imagínese,  yo hasta pude rehacer mi vida, es sencillo, Dios puso lo que no estaba y él lo hizo posible, él cambio mi historia de tragedia y dolor.”  Dice esta mujer que escribió a esta revista esperando que su historia ayude a alguien que a lo mejor está en ese túnel oscuro donde alguna vez ella estuvo.

 

8 comentarios en “El se mató pero mi vida no acabó ahí

  1. Exelente Gaby muy valienta….y se que Dios cambio su tristeza por alegria…y su esposo nuevo es una exelente persona..la felicito !! Aun en medio del dolor ud siempre bonita y bien arregladita eso dice mucho de una mujer….

  2. Mas vosotros sois linaje escogido,
    real sacerdocio, nación santa., pueblo adquirido por Dios, para que anuncieis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable…
    1Pedro 2:9

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.