AMPUTADO DE SUS PIERNAS PERO NO DE SU CORAZÓN
“Esto es lo mejor que me ha pasado”. Es asombroso que quien diga esto se refiera al accidente por el cual le amputaron sus dos piernas.
El es Randall Granados, un hombre de 33 años que en mayo del año pasado, propiamente el día 15, iba hacia la Uruca, cumplía la ruta predeterminada para ese día, trabajaba- y aún lo hace- en ventas para la empresa Dos Pinos,. El reloj marcaba que acababa de pasar el medio día.
Todo era como de costumbre, transitaba por el Monumento del Agua, una gran cantidad de vehículos estaban en la calle, cada quien para diferentes destinos, después de esto es poco lo que recuerda. Los diarios impresos del día siguiente consignan lo que pasó y califican de aparatoso aquel accidente: “Un motociclista fue arrollado y arrastrado por una vagoneta” se podía leer en los matutinos del 16 de mayo.
Durante varios minutos Randy, así le gusta que lo llamen, quedó prensado en la parte trasera de un camión. Su condición era muy delicada y testigos de lo sucedido dijeron en su oportunidad: “Ese muchacho quedó vivo de milagro”. A partir de ahí podríamos resumir su vida así: lo más urgente, sacarlo de donde estaba prensado,; lo necesario, la hospitalización; lo inolvidable para su familia, los quince días en estado de coma; lo inesperado, la amputación de la única pierna que quedó en su cuerpo y lo imprescindible, los siete meses más de recuperación.
“Ha sido en Dios que he encontrado fuerzas para superar esto, mi vida dio un giro total pero estoy agradecido con Dios porque todo estaba para que yo muriera pero estoy vivo; a mí la falta de dos piernas no me quitan de soñar y tener metas” señala hoy este hombre que reconoce que hay momentos duros en los que el ánimo y las fuerzas no son las mejores. Pero es justamente recordar que está vivo de milagro el pensamiento del que se agarra para seguir. Jamás deja de mencionar a su madre y a sus hermanos y agradecerle a ellos y a todos los que han estado en este proceso que califica como un proceso de cambio.
Hoy sus anhelos inmediatos son dos,: primero ayudar a otros, decirles que por difícil que parezca, toda situación vivida se puede sacar algo bueno y positivo; y segundo, desea representar al país como atleta paraolímpico.
“Yo antes solo pensaba en mi. Hoy quiero ayudar a otros, que vean mi caso y que se den cuenta que si se puede salir adelante, que con Dios en el corazón se puede tener una buena actitud ante la vida y levantarse siempre. No siempre tengo los mejores días pero le pido ayuda a Dios para seguir adelante y cumplir mi anhelo de ser un gran atleta y representar al país en diferentes competencias, por eso me preparo con mi amigo Laurens Molina”.
Por medio de su página en facebook (Randy Granados) da muestras de lo que piensa y lo que está haciendo para cumplir sus anhelos y postea mensajes como este: “No me puedo quejar, si hay alguien que no cree en Dios o en milagros, véanme a mí, vean mi historia, Dios sigue siendo bueno, yo estoy vivo de milagro, y si me rescató de la muerte, ¿qué no podrá hacer por otro?”
La revista LIzethcastro.tv conversaba con él cuando llegó la noticia que sus prótesis ya están en el país. Randy no dejó de sonreir y de decir “Inicio un nuevo proceso pronto” así que es cuestión de días para ver a este hombre caminando nuevamente pero su corazón y mentalidad seguirán demostrando que es cierto aquello que dicen que la discapacidad del ser humano antes de estar en la físico está en la mente.