Puede ser que ese amor que llorás hoy, desde hace rato ya estuviera en coma. Pero resulta ser que veías a la persona, la podías tocar o sabías cuándo iba a llegar. Ya no. Hablo de aquellos que ya no viven juntos, del que te dijo que ya no te quiere más y se fue; hablo del que te dejó la lámpara vieja y se llevó la nueva que por cierto, vos compraste; hablo de la que ni siquiera quiere que sepás dónde vive ahora. Le hablo al que queda “solo” con la casa “vacía” o tuvo que pasarse de casa porque lo echaron. Hablo del que sigue amando y no es amado.
Una noticia: tenés que ir al cementerio. Te explico: ese amor que llorás ya no está en coma, está muerto. Para los muertos hay un cementerio, si no olerían mal. Es un asunto cruel pero mis seres queridos me enterrarán lejitos para que me recuerden con absoluta dignidad y no con el insoportable olor de lo que ya no tiene vida.
Vos tenés que ir a un cementerio (si no sabés dónde queda, dentro tuyo debe haber un espacio para esto. Buscalo) . Como todo, hay entierros caros y baratos. De los que hablamos acá se pagan no con dinero sino con tiempo. La moneda es el minuto. Si invertís muchos minutos en planearlo y colocarlo y lo llorás durante meses y meses, te saldrá caro. Si el entierro dura años, te saldrá carísimo. Es cierto: Talvez amaste con locura, gozaste como nunca, lloraste de placer, planeaste a largo plazo y compartiste profundamente con el muerto y claro esas despedidas duelen. Pero hacete un favor, siempre enterralo porque si la categoría de esa relación tiene una cinta pegada que dice “MURIÓ” va a oler mal y ese olor no te dejará percibir los nuevos olores que lleguen a tu vida.
Hay personas acostumbradas a vivir con malos olores. Vos no. Vos merecés tener un cementerio digno adonde van aquellos que ya no quieren estar con vos, los que ya no te aman, los que te hacen a un lado, los que no te incluyen en sus vidas. Ese cementerio es tan importante como los castillos que construís con tus sueños, como los campos verdes donde plantás tus proyectos, como tu casa hecha de días y noches llenos de vida.
Al regreso del cementerio te secás las lágrimas, te hacés una taza de café, ves por la ventana todo lo bueno que te queda, que te pertenece y brindás con tu amor propio por todo lo nuevo que vas a conocer y que no se te olvide agradecerle al cielo por los olores nuevos que tu alma va a celebrar.
12 comentarios
Excelente, aplicable a muchas de las situaciones que nos rodean en la vida.
Mi entuerro fue muy car duro 6 años y hace dos años para acá decidí .salir del cementerio y persibir nuevos olores .gracias a Dios El me ayudado a salir adelante .bendiciones tus blog son muy buenos y dejan mucha enseñanza Lizeth
Mi amor nacio muerto y llevo 5 años haciendome entender que es asi, Me ha salido carisimo estoy fuera de mi pais lejos de mi familia y viviendo con una persona que me detiene que me opaca la vida que no me apoya en nada que todos y todo son mas importantes que yo pero hace una semana por fin entendi que valgo mucho y el me tiene estancada pero ya no mas ahora estoy planeando como enterrarlo lo antes posible y volver a ser yo feliz sin ataduras y dejar que la vida me de nuevos olores.