Aprender a no desear

Aprender a no desear

Si deseas que venga la lluvia y no llega, como te sientas no es culpa de la lluvia, pero sí lo es de tus expectativas. Si deseas que tu hijo sea cuadro de honor y no lo es, no es culpa de tu hijo como te sientas.  Lo es de tu mente, que «diseñó» lo […]

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