Detener el juego de los insultos

La agresión no es un juego

Para que un árbitro detuviera este juego, es porque consideró que un enemigo estaba invadiendo la cancha y así fue: eran varios enemigos llamados insultos racistas. ¿Y quién gritaba semejantes barbaridades? Los adultos que dan el ejemplo, contra un niño que brillaba en el equipo contra el que competían sus hijos. Inadmisible y vergonzoso.   Las […]

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