Amigos de Luisa consternados: «Se necesitará tiempo para sanar»

La doctora fue asesinada en un Hotel en Quepos

La pasada Navidad, hubo muchas luces, risas y abrazos en la fiesta de este grupo de amigas que se consideran hermanas. Nadie sabía que la anfitriona de la fiesta no estaría en la foto de la Navidad de 2020.  

"Somos amigas, hermanas". Foto: Guisela Chacón
«Somos amigas, más que eso, hermanas». Foto: Guisela Chacón

La vida le fue arrebatada a Maria Luisa Cedeño, a sus 43 años.  Dueña de un espíritu libre, bondadosa e independiente. Enamorada de su profesión, doctora anestesióloga. Líder, experta en fútbol, atleta y con un sentido del humor, excepcional.

Así la recuerdan sus amigos.

Amigas con el corazón destrozado

Algunas de sus amigas, sacando fuerzas para expresar el dolor profundo que sienten,  le detallaron a nuestra revista lizethcastro.tv, por qué están en shock tras la noticia de que “Lu”, como le decían, fue asesinada este domingo en el Hotel La Mansion Inn, en Quepos.  Su indescriptible dolor se debe a que Luisa era un ser lleno de luz, como pocos. 

Sus amigas lloran la ausencia de Luisa, una mujer con luz propia

La mexicana María Puga, recuerda que al llegar a CR hace 6 años, Luisa fue una de las primeras amigas que hizo en el país.  Eran compañeras de triatlón.

“Recuerdo que después de presentarse me dijo: ahh ¿eres mexicana? Amo las frases de María Félix y las canciones de Alejandro Fernández”. María agrega:  “En el mundo en el que vivimos actualmente, el simple hecho de ser felices con lo que tenemos y disfrutar al 100% del hoy, ya es un acto de rebeldía…y Lu para eso era la más rebelde.

«Lucharé en su nombre»

"Te extrañaré", le dicen sus amiga a Luisa Cedeño
«Te extrañaré», le dicen sus amiga a Luisa Cedeño

Paula Alfaro, también doctora y compañera de Luisa en la Universidad indicó:  “Me duele el corazón saber que murió de esa forma. Me atormenta pensar que luchó hasta el último minuto por su vida. Nadie se merece algo así”.   Agrega:  “Abrazo en silencio el deseo de poder volver el tiempo atrás, pero como sé que no es posible, me conformaré con luchar en su nombre para que esto no suceda más”.

Sus ojos lo expresaban todo

Juan Gabriel Martínez Jaikel recuerda especialmente la mirada llena de luz de Luisa:  «Ella era un ser especial. El solo verla era ya una alegría a tu alma. Los ojos de ella lo expresaban todo.  Siempre te sacaba una risa y siempre estaba feliz .

«Prometo vivir como ella lo hizo»

"Prometo vivir como ella lo hizo"
«Prometo vivir como ella lo hizo», dice su amiga Ximena

Ximena Rodríguez, “compañeras de correr”,  recuerda que una de las últimas veces que conversaron fue para su cumpleaños en mayo. “Me dijo hay que vivir la vida y disfrutar. Y pues sí, eso me dejó: disfrutar al máximo cada momento, viaje, paseo, comida. Prometo vivir como ella lo hizo. Lu vivió al máximo y amaba la vida y era agradecida por ello”.

Tiempo para sanar

Odalia Umaña fue su suegra hace años y asegura “Más que nuera, ella era mi hija. Le encantaba la música de Ana Belén y Victor Manuel.  Le encantaban los caballos. Disfrutaba montones los topes. Es muy duro aceptar esta realidad. Mi corazón necesitará muchísimo tiempo para sanar”.

Lu es nuestra líder

Luisa cosechó amistades profundas gracias a su bondad
Luisa cosechó amistades profundas gracias a su bondad

Gisela Chacón nos compartió la fotografía de la úlima navidad, cuya reunión, justamente , fue en el apartamento de Luisa ubicado en Metropolitan Tower en La Sabana.

Todas compartían la pasión por el ejercicio y el vino. “Somos 13 amigas unidas, somos hermanas y esto nos impacta. Lu Lu es nuestra líder. Ella nos mantenía unidas”, dice su amiga.

Laura Solano nos compartió: “Le encantaba ver a las personas felices. Se sentaba a ver cómo gozábamos y eso la llenaba. Unir a la gente era su especialidad. Gracias a ella nacieron muchas amistades. La extrañaré muchísimo”.

«Vuela alto, amiga»

"Tia Lu", así la recuerda su amiga Nefferty
«Tia Lu», así la recuerda su amiga Nefferty

Nefertty Vargas comenta que ambas tenían admiración la una por la otra.  Vargas fue madre muy joven y Luisa le reconocía su papel tan entregado y llegó a amar tanto a la hija de Nefferty que se quedó bautizada como “Tia Lu”. 

Vargas le dedicó las siguientes palabras a su inolvidable Luisa:  “Mi querida Lu, Pau y yo hoy te lloramos, te lloramos mucho, pero tu luz permanecerá eternamente en nuestra vida, recordándonos que en tu nombre seguiremos luchando.  Vuela alto amiga, vuela alto”.

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