Guerreros de la vida

Embarazo y cáncer a la vez, no es una ecuación sencilla

Esta historia es un “dar a luz” la fe porque la ecuación embarazo más cáncer no es fácil de procesar para nadie. Pero entra entonces en juego aquello de que la fe es la certeza de lo que no se ve.  Toca cerrar los ojos, orar, agradecer y creer que todo va a salir bien.

En esta historia, la madre es diagnosticada con cáncer de mama y horas después recibe la noticia de que está embarazada. La familia de Viviana y Jefrey vivieron momentos de incertidumbre porque los doctores recomendaron la mastectomía de ambas mamas para que el cáncer no avanzara de forma tan agresiva. Luego vino la quimioterapia, aún con el bebé en el vientre.  “Que no se queme, que no se queme”, oraba la madre mientras seguía con su embarazo.  A la par del miedo, ella  sabía que ese tratamiento agresivo le salvaría la vida, por eso había que continuar.  Qué posición más difícil, más angustiante y cuántas toneladas de fe se ocuparon para que la angustia no devorara a la esperanza.

Con todos los temores, el embarazo terminó y con toda la incertidumbre venía el parto. El 28 de marzo de 2016 nació Gabriel. Las fotografías de su parto son el fiel reflejo de este milagro de vida, de guerreros luchando por amor, de una familia que nunca perdió la fe.

Este VIDAS INTENSAS es un homenaje a la esperanza y a la fe.

Recomendamos de Archivo:  El papá soltero de cuatrillizos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *