Felipe, el niño sancarleño que jamás morirá en el recuerdo

Felipe es el hijo mayor de este hogar sancarleño. Murió de cáncer.

La muerte se lleva el cuerpo, pero el recuerdo se guarda en el alma

Este domingo 27 de mayo, mientras para muchos el día trascurría normalmente, en la zona norte del país, una madre miraba como la vida de su hijo se apagaba, para brillar desde el cielo.

Ivania Umaña, estaba acompañada de su esposo Jimmy Paniagua y su otro hijo Lucas, de apenas unos meses, cuando el corazón de Felipe, el mayor de sus retoños, dejó de latir.

Felipe es el niño que con tan solo ocho años, se ganó el corazón de los jugadores Sancarleños, de sus médicos y de todo aquel que le conoció;  falleció este lunes. Un niño que a pesar del agresivo cáncer que padeció, los tres años de tratamientos y la amputación de una de sus piernitas, nunca dejo de sonreír y de ser el eslabón de su familia.

El adiós más difícil

Felipe fue un niño inspirador para el equipo de fútbol de San Carlos
Felipe fue un niño inspirador para el equipo de fútbol de San Carlos

Su mamá, recuerda el último fin de semana con su hijo, como un momento lleno de paz y amor: “El viernes comió pollo, le encantaba; el sábado se despidió de toda la familia y el domingo me regaló un momento muy lindo. Sentí cuando él se estaba yendo, le dije que dejara ese cuerpo enfermo, que se fuera al cielo con Dios y María y que no regresara; porque a veces solo debemos aceptar y no ser egoístas.  Le pedí que disfrutara su entrada al cielo porque allá ya no debía ser fuerte”.

Tres años de cáncer y tratamientos sin apagar una sonrisa

Felipe fue diagnosticado con un tumor en su rodilla a los cinco años, llevó el proceso de quimioterapia y radioterapia por ocho meses. Todo parecía indicar que el cáncer había desaparecido, pero tras distintos análisis, los especialistas descubrieron que la enfermedad regresó, más fuerte. Salvar su vida era lo primordial y su pierna fue amputada el año anterior. Unos meses después, una masa en la ingle, indicaba que la batalla continuaba. Los médicos indicaron que la quimioterapia sería para aliviar dolor y extender un poco más su vida, pero no para sanar. El pequeño recibió la noticia con valentía y solo pidió ir casa para poder terminar sus días en ella y asistir a la escuela.

“A partir de ese momento, todo fue muy rápido, un día mientras acariciaba su cabecita sentí unas pelotitas es su cabeza, que luego se extendieron a su cuello. Cada vez eran más tumores, y cada vez él estaba más apagadito, sin embargo, siempre sonrió, fue a clases y jugó mientras su cuerpo lo permitiera. Nunca renegó, y hasta nos preparó para su partida. Recuerdo que un día me dijo: mamá no llores, Dios me eligió y así entendí que también me eligió a mí para ser madre de un ángel”.

“Los ángeles no son de aquí, son del cielo”

Antes de dar su último respiro, levantando una ceja por la falta de fuerza física, Felipe se encargó de responder a su madre algunas preguntas sobre lo que quería que pasara con su prótesis, sus juguetes o su ropa.

“Sé que hay muchos padres pasando por este momento y a ellos les digo: que debemos entregarlos con el corazón, porque nuestros hijos son ángeles y los ángeles no son de aquí, son del cielo. Que prevalezca el amor y no el egoísmo, debemos dejarlos marchar. Claro que lloro, cuando recojo sus cosas o encuentro algo que pintó, pero recuerdo que él está mejor y la promesa de sanidad que le hice el día en que partió”.

En su habitación, rodeado de legos, dibujos, recuerdos de los Toros del Norte y tratamientos contra el cáncer, pero, sobre todo, de amor; el corazón Felipe dejó de latir, para dejar un recuerdo imborrable en el alma de todo aquel que le conoció.

Escrito por la periodista Wendy Arias.

10 comentarios en “Felipe, el niño sancarleño que jamás morirá en el recuerdo

  1. Muchas gracias por tan Bello relato de entrega y amor, estos nos hacen creer digo CREER en que vienen estos niños a darnos lecciones de fortaleza, un abrazo a esta familia y la PAZ del Señor los llene aún mucho ,as.

  2. Que Dios con su infinita misericordia les de la Paz y la fortaleza que sólo El puede dar. Felipito ya está a su lado y es un ángel que siempre va a estar velando por ustedes. Un fuerte abrazo 🙏🏻🙏🏻

  3. A la mamita de este bello angen mis respeto y condolencias sos un ejemplo como madre gracias x compartir apesar del dolor

  4. es inevitable no sentir dolor como madre. Dios da la fuerza y paz para ellos…
    Un Ángel en el cielo que cuidara de ellos…

  5. Un abrazo muy fraternal a sus Padres, y que testimonio de amor, fuerza, valentía y coraje tan grande el de Felipe y sus Padres, enfrentando una situación tan dolorosa y tan difícil. Felipe es un verdadero Ángel que vino a la tierra a enseńarnos tanto acerca del amor y como aprender realmente a vivir sonriendo a pesar de tanto dolor y sufrimiento.
    Es un Nińo lleno de mucha “luz” su sonrisa transmite tanta paz. Sus palabras llenas de tanta sabiduría, su vida es un verdadero ejemplo de tenacidad y fuerza.
    Que DIOS les de la fortaleza y la paz a sus Padres para continuar.

  6. Felipe y su familia son un ejemplo de fortaleza. Ha sido un honor servirles y continuar acompañándolos en el camino de la vida. Seguimos unidos con la presencia de un Felipe radiante y sonriente como siempre que nos mira desde el lugar donde todos deseamos llegar. En pie por la Fe. Los amo mucho. Dra.Gamboa.

  7. Felipe fue un campeón. Siempre con una sonrisa en su rostro y su “Ay teacher” que siempre voy a recordar. Un niño feliz y con una familia especial.

  8. Es inevitable que el corazón no se le haga a uno un puño al leer estás líneas… y más cuando uno ya es mamá, se da esa conexión increíble de entendimiento. Que belleza de hijo Dios le prestó, que paz le brindó.
    Dios los fortalecerá día con día y sea ese instrumento para entender.. (cuánto cuesta, sí!!!) que SU plan y SU voluntad era esta.
    Tienen un ángel en el cielo que los va a proteger por el resto de sus días, que dará esa paz que con sumo ahínco Felipe supo transmitir. Un abrazo fraterno y sincero.

  9. Las palabras de esta madre sólo reflejan paz definitivamente una paz que sólo la puede tener un corazón lleno de Dios y sobre todo una mujer que sabe que mientras su hijo estuvo vivo fue la mejor para el y ese sentimiento sólo lo puede dar un corazón rico en amor
    Dios la bendiga muchísimo Doña Ivannia usted es una fuente de inspiración y sabiduría infinitas gracias por compartir su historia !

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