Quitémonos un peso de encima…A los 30

Periodista: Ana Coralia Fernández Arias/

Una historia real…

“Siempre me sientí gordita. Nunca le puse atención al ejercicio y tampoco era muy activa.

Cuando llegué a la “U”, tenía sobrepeso. Entonces hice una cita con el médico para rebajar y además de la dieta me mandó a hacer ejercicio.

Y comencé a comer distinto, a cambiar mis métodos de alimentación, me bajaba del bus antes de mis destinos para obligarme a caminar.

Ahora mi motivación es la buena salud y mantengo una dieta sana. Siempre estoy cuidando de mi peso, pero no es una obsesión.

Me gusta comer bien y encontré en la zumba una forma divertida y sana de hacer ejercicio que va muy acorde con mi personalidad, uno tiene que encontrar algo que le guste.

Hoy me mantengo en un peso estable, me gusta cómo me veo y el secreto es la constancia”. Ana Catalina Arguedas, 33 años.

Zumba. Apio. Luna. Agua. Pastillas. Fajas reductoras. Ensaladas.

Pero al subir a la váscula ni una rayita menos.

Al llegar a los 30 muchas cosas cambian en su metabolismo y encima si ya tuvo hijos o está en ese proceso, hay que esperar los cambios sentada en el sillón de la sala.

A partir de los 30 año el cuerpo humano sufre cambios hormonales como parte del paso del tiempo que conlleva acumulación de grasa entre otras cosas.

Pues bien, aquí vienen los consejos para que esta meta de bajar peso deje buenos resultados en su cuerpo y en su ánimo, pero de una vez se lo digo: no tiene que ver solo con la dieta.

¿Aló? Quiero pedir una cita….

Lo primero: que hay buscar es un médico, explicarle su plan y con una serie de exámenes que él pedirá (ver nota 1) la remitirá a un nutricionista que le diseñe una dieta adaptada a sus necesidades, su presupuesto y organismo.

Háganlo juntos. Dígale qué le parece y qué no.

Su nutricionista será una especie de “couch” y sobre todo, pídale una dieta divertida, sabrosa, tica, que le quite peso pero que no le quite el ánimo.

Raymundo nunca adelgazó…

Todas esas dietas genéricas para “Raymundo y todo el mundo” no sirven.

Cada cuerpo es distinto, necesita diferentes nutrientes y tiene distintos estilos de vida.

¡A buscar las tenis!

La segunda cosa es….¡sí! Exactamente. Me leyó el pensamiento: ejercicio.

No menos de una hora. La ventaja es que usted elige cuál y cómo pero no cuánto, y para esto la consulta al médico es importante, pues muchas personas corren y se ejercitan sin esta consulta previa y después se llevan un susto por exponerse a esfuerzo por encima de su capacidad.

El ejercicio es el complemento perfecto para acelerar su metabolismo y realmente poder rebajar de peso además del ajuste en sus alimentos.

Apúntese a un gimansio, vaya a nadar, camine, baile.

Tómelo como un reto, como un regalo.

Disciplina…

Olvídese de los tés extraños, de las pastillas de ajo que espantan vampiros y maridos. Solo su voluntad y enfóquese en su nueva meta.

Aunque llueva o truene no posponga sus sesiones con el nutricionista, ni con el gimnasio.

Recuerde que la meta es suya. La gente sigue saliendo, sigue comiendo, sigue invitando, sigue festejando. Este es un proyecto personal, no hay inquilinos.

No se engañe. No se mienta. La honestidad será su nueva aliada.

Cambiar de cuerpo a los 30 se puede con una buena dieta hecha a la medida por un profesional y ejercicio. Usted el está al mando. No hay que preguntarle a nadie ni pedir permiso.

¿Comenzamos?

8 comentarios en “Quitémonos un peso de encima…A los 30

  1. Hola se es difícil cuando eres madre soltera el trabajo y ser ama de casa atender a mi niña y todas las responsabilidades es tuya no tener apoyo alguno me cuesta sacar tiempo para mi Dios los llene de bendiciones para este año 2017

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