La madre que siempre creyó en su hijo

Gerald Drummond y su madre vivieron por lo mas alto el romper marca

Esto sucedió cuando Gerald Drummond era apenas un chiquillo de escuela. El estaba viendo los Juegos Olímpicos, era el año 2004, aunque  y aquella competencia que estaban dando en la televisión captó todo su interés. Inexplicablemente esa prueba de atletismo  provocó algo por lo que hoy entrena y compite y está entre los mejores de Costa Rica. Eran los 400 Metros con vallas.

Para entonces tenía nueve años pero le dijo a su madre unas palabras poderosas, con una determinación profunda que recuerda como si hubiera sido esta mañana:  “Le dije mami yo quiero hacer eso. Entonces ella me consiguió un entrenador y me dijo: usted en algún momento va a llegar ahí y va a correr como ellos“.

Desde ese momento Gerald Drummond Hernández decidió entrenarse y prepararse para hacer de aquello una realidad. En setiembre de 2O18  cumplirá veinticuatro años y su meta y objetivo siguen intactos.

Las palabras son bendiciones

Día a día su madre, Karol Hernández,  ha podido ver como aquello que le dijo a su hijo, hace ya catorce años, eran más que palabras.

Precisamente fue ella quien el pasado domingo le colgó   la medalla del primer lugar del campeonato nacional de atletismo del año 2018. “Recibir de ella la medalla del primer lugar es fabuloso, saber que fue ella quien me motivó a estar ahí. Yo siempre se lo voy a agradecer, agradezco todo lo que ha hecho y hace por mí”.

Gerald Drummond récord nacional

Este triunfo es más que un primer lugar, se trata de un récord nacional  que según las propias palabras de Gerald “esperaba establecer una nueva marca algún día, pero no creí que fuera  tan rápido”.

Para Gerald aquel fue un momento especial, imponer una marca  y recibir la medalla de manos de su madre, “es difícil de describir con palabras” afirma él.

Para Karol fue algo más que una medalla sobre el pecho de su hijo, fue la confirmación que no se equivocó al creer en el sueño de su pequeño. Aquella era más que una presea de un record, fue la confirmación de que se vale creer en los sueños de los hijos, no importa la edad que tengan.

Hijo de tigre…

Para Gerald Drummond Hernández no ha sido fácil escribir su propia historia, sobre todo cuando se tiene un padre que ha jugado al fútbol en un equipo tan popular como el Deportivo Saprissa. “Al principio me preguntaban mucho por cosas que había hecho mi papá, pero yo quiero tener mi propia historia y quiero dejar un legado ahí,   no solo participar sino que quiero competir”.

Es así como él va construyendo una historia por la que pretende se siga mencionando del nombre Gerald Drummond con su propia huella y su propio sello, y no únicamente por el fútbol que jugó su papá.

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