Le amputaron su pierna pero no le quitaron la vida

Periodista: Wendy Arias.

¿Qué foto tiene usted de perfil en su facebook? Jose tenía una así: se veía su pierna izquierda tatuada, mientras descansaba en una hamaca en la playa. El no tenía idea de que esa sería una de las últimas fotos que se tomaría con esa pierna.

Todo ocurrió en segundos: Venía de su trabajo a la una de la mañana; hacía un alto mientras manejaba su motocicleta; en medio de la oscuridad de la noche no vio ningún vehículo y siguió su camino. Sin embargo, otra motocicleta transitaba por el lugar, y aunque venía de frente transitaba sin focos. El choque de frente fue inevitable. “No la vi, era una moto de enduro (no tienen focos, por lo que no tienen permitido circular en las calles). La verdad no recuerdo mucho, sólo sé que hice el alto y seguí; justo en este momento lo que sigue es una imagen de oscuridad –hace una pausa- Sé que volé como 30 metros. Lo siguiente que, en medida de lo posible recuerdo, es cuando iba llegando al hospital y ahí me dieron una hoja para autorizar la amputación de mi pierna”.

Fue el 19 de marzo del 2016, hace precisamente un año, cuando un choque entre dos motocicletas, llegaba para cambiar la vida de José Hernández, quien aquella madrugada, fue sometido a una cirugía de 24 horas para tratar de reconstruir su pierna. No obstante, debido a las heridas de gravedad los médicos no pudieron salvarla. Su extremidad fue amputada unos 15 centímetros abajo de la rodilla. “No fue fácil, de repente tenía pierna y de repente ya no. Tenía que empezar a usar muletas y depender de otros para muchas cosas. Es un giro total en la vida” .

José tiene una singular y poderosa actitud positiva y asegura que ha sido un proceso de sube y baja pero de mucho aprendizaje. A los nueve meses del accidente, este joven publicista hacía una particular campaña que la bautizó como la “Patatón”. El llamado lo hizo a amigos y familiares para comprarse una prótesis, sin embargo, un crecimiento anormal de su peroné,lo que impedía que cualquier prótesis pudiera conectar con el muñón. La vida lo puso de nueva a prueba. Lejos de rendirse, este amante de la vida, solo tomó impulso.

“Sentí que volvía a empezar, pero hay que ser paciente. Entendí que el tiempo de Dios es perfecto y Él me ayudó a saber esperar. Tengo claro que debemos aprender de cada oportunidad. Todos los días hay accidentes de tránsito y muchas personas mueren. Yo perdí una pierna, no la vida y eso tiene un propósito”

Suena a locura pero esto también nos los dijo en nuestra entrevista: “El accidente fue una bendición, porque hoy sé lo que es verdaderamente importante, de ahí el porqué del antes y el después del que hablo”.

El joven de 31 años y vecino de Moravia, fue operado nuevamente tras un nuevo proceso de recuperación, paciencia, perseverancia y cuidado. Hoy, un año después ya tiene días de tener su prótesis y aprender a vivir con ella. “Tengo aproximadamente un mes de tenerla, aún flaqueo un poco, el músculo está acostumbrándose. Primero la usé con muletas, luego con bastón, ahora uso el bastón y otras veces no. Es un aprendizaje y cuestión de ejercitarse”.

José, asegura que aún hay algo de dolor, pero no se rinde. Las distancias que camina sin malestar cada vez son más largas, trabaja constantemente para fortalecer su músculo. Cada vez se moviliza con más independencia. “Tener mi prótesis me hace feliz, pero lo que más me hace feliz es ver a muchas personas alegrarse conmigo”. -Hace una pausa sonríe y finaliza diciendo: “Sabe, es que no me están velando, más bien estoy volviendo a caminar”.

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