El milagro de una gota de sangre

José tomó la decisión de no seguir con la quimioterapia. Esa polémica decisión lo hizo abandonarse y dejarse ir en las manos del único que, según él, podía sanarlo: Dios. Por eso le pidió una gota de sangre, para que su leucemia tuviera un alto. Esta es una entrevista posterior a la sanación de José, quien comparte con Lizeth Castro su testimonio. En esta entrevista también participa el Dr. Marcos Williams, testigo del proceso.

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