Decisión de cambio: De la fotografía a la cocina

Después de años de ser fotógrafo, Frank Guevara es también artista de la cocina

Es artista, eso es fijo desde que nació.  Por eso el mismo que toma fotos, hace maravillas en un horno de panadería.  Fue cuestión de entender que las condiciones de la vida cambian, se toma una decisión y toca lanzarse al ruedo.

Frank Guevara recuerda que cuando era niño,  sus pequeñas manos moldeaban el barro convirtiéndolo en diminutas ciudades, donde las casitas tenían su propio acueducto, gracias a los tallos de las plantas de papaya.  Algún tiempo después, su creatividad cultivada por años en el juego, lo llevó a la fotografía,  sin embargo, las exigencias del mercado lo llevaron a un cambio de rumbo.

De la fotografía a la cocina

El protagonista de esta historia, ilustró por años las páginas de los periódicos más populares de nuestro país y algunas secciones de revistas; incluso, inmortalizó bodas, bautizos o eventos gracias a su profesión como fotógrafo.

Cuando la era digital empezó a tomar fuerza, decidió seguir creciendo y aprendió diseño gráfico. No obstante, en un mundo donde cada vez era más común tener una cámara o editar una imagen, la competencia aumentó y el mercado se fue reduciendo. Por esta razón, Frank buscó nuevos rumbos y  apostó por la cocina.

Durante 30 años Frank ha sido fotógrafo de periódicos y revistas nacionales
Durante 30 años Frank ha sido fotógrafo de periódicos y revistas nacionales

“La fotografía y el diseño son creatividad y observación, la cocina también. Hace unos tres años cuando empecé a notar que era menos el trabajo, puse manos a la obra a mi talento de niño. Aprendí a cocinar con mi madre, así que reforcé un poco: primero empecé con barismo, luego llevé algunos cursos en cocina y también me dije: el chocolate es tan moldeable, qué lindo hacer esculturas dulces, así que se me ocurrió hacer árboles de navidad”.

Del barro al chocolate

Fue así, como el niño que una vez esculpía casitas de barro en su natal Guanacaste, empezó a ganarse la vida esculpiendo diferentes figuras de chocolate en la capital; crea desde casitas comestibles, hasta arbolitos de navidad, bombones o lo que su imaginación le permita. Elabora distintos platillos que lleva a la puerta de las casas, trasmite su conocimiento a otras personas y hace rica repostería. Todo esto lo mezcla con trabajos en edición gracias a su conocimiento en los diferentes programas que propone la era digital y continúa retratando momentos.

Frank hace pasitos de chocolate
Frank hace pasitos de chocolate

“El cambio de rumbo no es fácil, pero tampoco imposible”

“El proceso de cambio ha sido difícil, pero uno debe irse adaptando y creciendo. Me gusta mucho aprender en diferentes ramas, leo sobre redes sociales, mercadeo, nuevas recetas, diseño gráfico, de todo un poco. A esta edad, hay puertas que se cierran, por eso uno debe abrir otras y tener presente que todo sirve para todo. La cosa es disfrutar lo que se hace, variar y no entrar en la rutina”.

Este vecino de Moravia de 56 años, emprendedor y muy risueño, reconoce que para él no existe la frase “no se puede” y recalca que la clave está en descubrir esos diferentes talentos que todos poseemos. Un hombre que supo hacer un recorrido desde que los rollos de las cámaras fotográficas se llevaban a revelar, hasta cuando podemos editarlas en nuestros teléfonos. Un padre que se animó a cambiar el rumbo y usar su observación y creatividad en la cocina.

“Es muy bonito, unos días hago una pasta, otros queques y otros salgo a fotografiar la sencillez de la gente. Soy papá gallina de dos hijos, uno de 15 y otro de 19, ellos son mi motor. El menor a veces cocina conmigo, es un experto. Mientras que el más grande, prefiere acompañarme a entregar pedidos, habla mucho, ese es mi relacionista público”. Finaliza con orgullo.

Usted puede contactar a Frank Guevara al número de teléfono 83375749 o en su página de facebook: https://www.facebook.com/franklemuel.guevaramunoz

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Periodista: Wendy Arias

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